La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró una gallera clandestina que funcionaba en el sector Bellavista de Calderón, al norte de Quito, en enero de 2026, tras un operativo ejecutado por seguridad ciudadana y protección animal.

A 300 metros de un colegio

La intervención se realizó como parte de la estrategia Control en Quito, impulsada por el Municipio para enfrentar actividades ilegales. El establecimiento operaba a 300 metros de una unidad educativa, lo que agravó la infracción administrativa detectada.

En el sitio, los equipos de control identificaron la presencia de alrededor de 60 personas y aproximadamente 50 gallos. Los animales permanecían en condiciones precarias, con rastros visibles de sangre asociados a peleas, según el informe oficial.

Durante el operativo, los asistentes apagaron luces y música para evadir el control. Luego intentaron huir en la oscuridad y trasladar a los animales. Sin embargo, las Fuerzas Armadas retuvieron a las personas y aseguraron el lugar.

Maltrato animal y riesgos comunitarios

La AMC informó que la actividad evidenció una práctica reiterada de maltrato animal, prohibida por la normativa municipal vigente. La cercanía con un plantel educativo representó un riesgo adicional para la convivencia barrial.

"Estas actividades no solo implican crueldad y sufrimiento para los animales, sino que además generan riesgos y normalizan escenarios de violencia en los barrios", señaló Gustavo Chiriboga, supervisor de la AMC. La clausura se ejecutó de forma inmediata, mientras las autoridades levantaron actas para iniciar los procedimientos administrativos correspondientes. El caso quedó registrado dentro del sistema municipal de control y sanción.

Antecedentes y cifras de control

Este operativo constituye el segundo caso registrado en 2026 en el sector de Calderón. El primero ocurrió el 9 de enero, en San Juan de Calderón, también tras denuncias ciudadanas y labores de inteligencia territorial.

Como antecedente, en 2025 la AMC inició 25 procedimientos sancionatorios por galleras clandestinas. La cifra triplicó los registros de 2024, según datos institucionales, y reflejó el fortalecimiento de los controles municipales. Las autoridades señalaron que los operativos se intensificaron en zonas residenciales, especialmente donde existen centros educativos o espacios comunitarios, para prevenir actividades ilegales que afecten la seguridad.

Marco legal y sanciones

El Código Municipal de Quito prohíbe criar, entrenar, reproducir o utilizar animales para peleas. También sanciona organizar, promocionar o asistir a estos eventos, tipificados como infracciones muy graves.

Las sanciones económicas para los responsables alcanzan 10 remuneraciones básicas unificadas, equivalentes a 4.820. Además, la clausura inmediata busca impedir la continuidad de la actividad ilegal.

El operativo contó con la participación de la Secretaría de Seguridad, el Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, en una acción coordinada. Las instituciones ratificaron que la estrategia Control en Quito continuará en todo el Distrito Metropolitano para recuperar el orden, garantizar la seguridad y proteger la convivencia ciudadana.