La organización Miss Universo atraviesa uno de sus momentos más delicados. Anne Jakrajutatip, empresaria tailandesa y copropietaria del certamen, enfrenta una condena de dos años de prisión por fraude, dictada por el Tribunal de Kwaeng, en Bangkok.
El fallo judicial, que impacta al mundo del entretenimiento global, llega cuando la franquicia muestra señales de inestabilidad institucional. La situación legal de Jakrajutatip agudiza la incertidumbre sobre el futuro del certamen de belleza más reconocido del planeta.
Tribunal sentenció a Anne Jakrajutatip por fraude financiero
El tribunal resolvió el caso tras una demanda presentada por el cirujano plástico Raveewat Maschamadol, quien acusó a la empresaria de inducirlo a invertir cerca de 900.000 dólares en bonos corporativos de JKN Global Group.
Según el expediente judicial, Anne Jakrajutatip presentó información financiera falsa, ocultó datos relevantes sobre la solvencia real de su empresa y aseguró la inversión mediante engaños, lo que configuró el delito de fraude.
Los jueces concluyeron que la empresaria distorsionó deliberadamente la situación económica de su compañía para captar capital, vulnerando la confianza del inversionista y la normativa financiera vigente.
Permanece prófuga tras no acudir a audiencia
La sentencia se emitió el 26 de diciembre, sin embargo, Anne Jakrajutatip no acudió a la audiencia judicial. Aunque obtuvo libertad bajo fianza en 2023, la empresaria dejó de comparecer ante las autoridades, lo que motivó su declaración como prófuga.
Además de la pena de cárcel, el tribunal impuso a JKN Global Group una multa cercana a los 1.200 dólares, ampliando las consecuencias legales del caso y afectando la credibilidad corporativa del conglomerado.
Este escenario judicial incrementa la presión internacional sobre la dirección de Miss Universo y sus principales accionistas.
Miss Universo acumula crisis y cuestionamientos internos
El escándalo legal se suma a una cadena de controversias recientes. El triunfo de la mexicana Fátima Bosch quedó envuelto en acusaciones de irregularidades, lo que debilitó la percepción de transparencia del certamen.
Paralelamente, circulan rumores sobre la cancelación de Puerto Rico como sede del Miss Universo 2026. Mientras, las autoridades investigan al otro socio del concurso, Raúl Rocha Cantú.
Con este nuevo golpe judicial, Miss Universo enfrenta un escenario crítico, marcado por problemas legales, dudas financieras y cuestionamientos a su gobernanza internacional.