El exceso de grasa en la piel del rostro es una molestia para cientos de personas en el mundo. Y es que esta genera exceso de brillo, poros dilatados y una mayor propensión al acné, como puntos negros y granos. Lo que muchos no saben es que el exceso de sebo también puede ayudar a mantener la piel más hidratada y a prevenir la aparición de arrugas prematuras. Ante ese panorama, descubre qué provoca el exceso de grasa y cómo controlarla.
La piel grasa es un mecanismo biológico
La grasa facial se produce por hiperactividad de glándulas sebáceas y afecta al 40-50% de la población adulta, según la Academia Americana de Dermatología. Las glándulas sebáceas, ubicadas en la dermis, secretan sebo para lubricar y proteger la piel. En piel grasa, producen 2-3 veces más sebo que en piel normal, según estudios de la Sociedad Española de Dermatología Médico-Cosmetológica (SEDM). Cabe mencionar que la piel grasa también tiene origen hormonal. Por ejemplo, los andrógenos estimulan la glándulas sebáceas en un 200%, provocando la aparición de acné en la adolescencia. Asimismo, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) duplica la oleosidad en el 30% de pacientes.
Causas ambientales y alimentarias
El exceso de grasa en la piel también puede ser provocada por factores ambientales. Una humedad superior al 70% y temperaturas sobre 25°C activan las glándulas sebáceas un 40% más, reporta la Academia Americana de Dermatología. Mientras que la contaminación urbana obstruye poros con partículas PM2.5, elevando producción sebácea. En lo que respecta a la alimentación, una dieta rica en lácteos y azúcares refinados correlaciona con 20% más oleosidad. Y el uso inadecuado de cosméticos oclusivos agrava el problema en 50% de personas.
Formas naturales de combatir la piel grasa
Para combatir la piel grasa de forma natural, es fundamental seguir una rutina de cuidado adecuada y mantener un estilo de vida saludable. Se pueden utilizar ingredientes caseros y realizar ajustes en la dieta y en los hábitos diarios para controlar el exceso de sebo. Rutina de limpieza y cuidado
- Limpieza facial diaria: Lava tu rostro dos veces al día (mañana y noche) con un limpiador suave y sin alcohol. Evita los jabones agresivos que puedan resecar tu piel, ya que esto puede provocar una mayor producción de sebo.
- No lavar en exceso: Lavarse la cara con demasiada frecuencia puede irritar la piel y estimular las glándulas sebáceas para que produzcan más grasa.
- Tónico natural: Aplica un tónico suave después de la limpieza. El agua de arroz es una opción que las mujeres asiáticas han usado tradicionalmente para mejorar la piel.
- Mascarillas de arcilla : Las mascarillas de arcilla, como la de bentonita o caolín, son muy eficaces para absorber el exceso de grasa y limpiar profundamente los poros.
- Mascarilla de avena: La avena ayuda a calmar la piel inflamada y a absorber el exceso de grasa. Puedes mezclarla con yogur, miel o puré de frutas (como plátano o papaya) para crear una mascarilla.
- Hidratación adecuada: Aunque tengas la piel grasa, la hidratación es crucial. Usa una crema hidratante ligera y no comedogénica para mantener el equilibrio de la piel sin obstruir los poros.
- Papeles absorbentes: Los papeles secantes son una solución rápida y temporal para eliminar el brillo facial a lo largo del día sin alterar el maquillaje.
Remedios caseros específicos y estilo de vida
Otras opciones de remedios naturales son las siguientes:
- Aloe vera: Aplica gel de aloe vera en el rostro limpio. Puedes dejarlo actuar durante 30 minutos o toda la noche para ayudar a controlar la grasa.
- Miel: Sus propiedades antisépticas la hacen beneficiosa para la piel con acné y grasa. Úsala como mascarilla para hidratar sin dejar una sensación aceitosa.
- Clara de huevo y limón: Esta mezcla tradicional ayuda a cerrar los poros y a absorber el exceso de grasa. El ácido cítrico del limón actúa como astringente.
- Jugo de limón diluido: El jugo de limón tiene un efecto astringente que ayuda a tonificar la piel y controlar la grasa. Úsalo diluido y con precaución, ya que puede irritar la piel sensible.
- Té verde: El té verde, rico en antioxidantes, puede ayudar a controlar el exceso de sebo. Puedes usar una infusión de té verde como tónico facial.
Como parte de la lucha contra la piel grasa es importante establece un estilo de vida sano. Sigue los siguientes consejos:
- Alimentación saludable: Una dieta equilibrada rica en proteínas magras, cereales integrales, frutas y verduras puede ayudar a regular el sebo.
- Evita alimentos procesados: Reduce el consumo de azúcares añadidos, carbohidratos, lácteos, fritos y alimentos procesados.
- Incluye vitamina B2: Algunos estudios sugieren que la deficiencia de vitamina B2 puede causar piel grasa. La levadura de cerveza, los cereales integrales y las nueces son buenas fuentes.
- Mantente hidratado: Bebe abundante agua para ayudar a eliminar toxinas y mantener tu piel equilibrada.
- Maneja el estrés: El estrés aumenta la producción de cortisol, lo que puede llevar a una mayor producción de grasa. Practica técnicas de relajación como yoga, meditación o ejercicio.
- Duerme bien: Dormir entre 7 y 8 horas diarias es esencial para la salud de la piel.
Recuerda que antes de probar cualquier remedio casero, es recomendable realizar una prueba en una pequeña área de la piel para asegurarte de no tener una reacción adversa. Si el problema persiste, lo mejor es consultar a un dermatólogo.