Las autoridades canadienses expresaron este viernes su preocupación por la evolución de la pandemia, después de que el país marcó esta semana dos récords consecutivos en los registros diarios de infecciones.

“Canadá sigue encarando una situación increíblemente grave con esta tercera ola. Los casos están aumentando rápidamente. En muchos lugares los números son más elevados que nunca y demasiados hospitales están al límite”, advirtió en una rueda de prensa el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

En Toronto, indicó, “los números están rompiendo récords de forma constante” y admitió que “no hay duda que la mayor ciudad de Canadá está sufriendo bajo el peso de la tercera ola”.

“Vamos a hacer lo que sea necesario para ayudar”, añadió.

El jueves, Canadá contabilizó 9.562 nuevos casos de la covid-19, la cifra más alta desde el inicio de la pandemia y hoy se prevé que será mayor.

En las pasadas 24 horas, Ontario, la provincia más poblada del país, rompió su récord de contagios, con 4.812 nuevos casos.

Canadá tiene ahora 231 casos de la covid-19 por cada millón de personas, frente a los 212,9 de EE.UU. y los 183 de España, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

El primer ministro de Ontario, Doug Ford, anunció nuevas restricciones que se suman a la orden de confinamiento que está en vigor desde el pasado 8 de abril.

Ford señaló que los viajes entre Ontario y otras provincias del país quedarán restringidos a motivos esenciales y añadió que, por primera vez desde el inicio de la pandemia, se establecerán controles de carreteras para impedir viajes no autorizados.

Esa provincia amplió igualmente la declaración de emergencia en vigor desde el 8 de abril y permitirá a la Policía patrullar las calles para comprobar que la población permanece en sus hogares.

“Estamos perdiendo la batalla entre las variantes y las vacunas. La realidad es que quedan pocas soluciones”, dijo Ford para justificar las nuevas medidas.

También criticó al Gobierno federal por la distribución de vacunas a las provincias y señaló que si Ontario pudiese vacunar a 300.000 personas al día se podría controlar la propagación de la enfermedad.

Canadá está sufriendo desde febrero problemas con el suministro de las vacunas debido a las dificultades de las empresas farmacéuticas para cumplir sus compromisos.

El Gobierno canadiense reveló hoy que Moderna enviará sólo la mitad de las dosis previstas para abril (650.000 en vez de 1,2 millones) y que, en el segundo trimestre del año, la compañía tampoco podrá cumplir sus previsiones.

Para compensar, Trudeau anunció que el país ha firmado un nuevo contrato con Pfizer, por el que recibirá ocho millones de dosis adicionales a las ya comprometidas: cuatro millones en mayo, dos millones en junio y el resto en julio.

Con el nuevo contrato, Canadá espera recibir 23,8 millones de dosis de la vacuna de Pfizer en el segundo trimestre del año.

Canadá es el único país industrializado que ha decidido retrasar la distribución de la segunda dosis de la vacuna hasta cuatro meses después de la primera para poder inmunizar parcialmente al mayor número posible de habitantes.

Hasta el momento, un 22,13 % de la población canadiense ha recibido al menos una dosis de las vacunas y un 2,26 % ambas dosis.