Otis es el loro africano de 6 años de Brenda Griffiths, una mujer de 47 años, de Mississauga, Ontario. El pájaro comparte vivienda con dos perros: Dugan y Murphy, con los que no se lleva del todo bien.

Todos viven en una casa con jardín en el que son habituales las visitas de ardillas y otros animales, lo que incrementan las posibilidades de que los canes comiencen a ladrar.

Este particular hecho, que ocurre con frecuencia, no es del agrado del último en incorporarse a la familia y lo hace saber cada vez que sucede con una buena bronca.
Una de estas regañinas fue capturada en vídeo por Brenda y en él se puede ver al loro gris africano gritar que dejen de ladrar.
Brenda compró a Otis, de tres años, a un criador y ha resultado ser todo un personaje y un pájaro muy hablador.
La mujer dijo a Caters: "Nuestros perros siempre ladran cuando hay una ardilla en el patio o alguna actividad en la puerta principal".