Dos años tuvieron que pasar para que Caelie Wilkes se diera cuenta de que la planta a la que le dedicó su cariño y cuidado, resultara ser de plástico.

“He tenido esta bella suculenta durante dos años. Estaba muy orgullosa de esta planta. Estaba florecida, con un color precioso; era la planta perfecta. La tenía en la ventana de mi cocina. Tenía un plan de riego para ella, y si alguien intentaba regarla me ponía a la defensiva, porque quería seguir dándole un buen cuidado. Amaba a mi suculenta”, explicó Caelie en su cuenta de facebook.

Y como era de esperarse su historia se volvió viral.

La planta se mantenía tan bien que la mujer tomó la decisión de trasplantarla a otra maceta y fue en ese momento que se dio cuenta de la realidad: la planta no tenía raíces, sino un trozo de corcho en su base.

¡Le he dado mucho amor a esta planta! Le lavaba las hojas. He intentado todo para que se viese de la mejor manera, ¡y es toda de plástico! Cómo no sabía esto. La he sacado del contenedor y estaba asentada en corcho con arena pegada encima. Siento que estos últimos dos años han sido una mentira”.