Las autoridades de Kenia cifraron en más de 30 los cuerpos exhumados en una localidad costera ubicada en el condado de Kilifi, cerca de unos terrenos utilizados por una secta cristiana en la que hace dos años hallaron los restos de más de 430 personas.
Habrían muerto tras unirse a la secta cristiana
Los detectives exhumaron los restos de 32 individuos en el bosque de Shakahola, en Kwa Binzaro, en la última semana, pero se teme que más de 60 personas hayan fallecido tras unirse a la secta. Las autoridades sospechan que pudieron haber sido enterrados hace menos de un mes.
La Policía Nacional keniana reconoció deficiencias en el manejo de la tragedia, admitiendo que las lagunas en Inteligencia y coordinación durante las investigaciones entre las agencias de seguridad habrían contribuido a lo ocurrido.
El portavoz policial Michael Muchiri admitió en declaraciones a medios recogidas por el portal de noticias Citizen que a pesar de las “lecciones aprendidas” de lo ocurrido en la Masacre de Shakahola en 2023 “una situación similar se ha repetido una vez más”. “Es un hecho lamentable”, agregó.
En este sentido, se comprometieron a realizar una revisión exhaustiva “para establecer por qué se ha repetido una tragedia así”. Además, las autoridades pidieron paciencia mientras continúan las investigaciones y han asegurado que tomarán medidas correctivas.
Secta cristiana promovía el ayuno hasta la muerte
En el caso de Shakahola, los líderes de la secta instaron a los adeptos a practicar el ayuno hasta la muerte. Esto, bajo la promesa de que se encontrarían con Jesucristo en una nueva vida. Durante meses, las autoridades realizaron excavaciones y exhumaciones en grandes extensiones de bosque.
El presidente de Kenia, William Ruto, describió a Paul Mackenzie, autoproclomaado líder de la secta, como un “terrible criminal”, mientras que su Gobierno anunció que convertirá el bosque en un “memorial nacional” para las víctimas.
Por su parte, el ministro del Interior, Kithure Kindiki, consideró la masacre como “la peor brecha de seguridad en la historia del país”.
Murieron más de 400 personas
En el caso de 2023 estuvo involucrada la secta cristiana Good News International Church, la misma que también estaría vinculado en las nuevas muertes.
Las víctimas de la Masacre de Shakahola eran devotos, muchos de ellos familias con niños, que abandonaron sus hogares y se instalaron en una propiedad de 800 acres en el bosque. Las autopsias revelaron que la mayoría murió por inanición. Sin embargo, algunos presentaban signos de estrangulación, asfixia o golpes, indicando coerción para quienes intentaban romper el ayuno.
Hasta julio de 2023, se exhumaron 403 cuerpos, principalmente de mujeres y niños. En total, se reportaron 429 fallecidos, con 613 desaparecidos. Sobrevivientes rescatados, como 95 personas, fueron acusados inicialmente de intento de suicidio por negarse a comer.
Mackenzie y 29 coacusados enfrentaron cargos por terrorismo, asesinato de 191 personas (incluidos niños), tortura y homicidio involuntario. Fue arrestado el 14 de abril de 2023, tras liberaciones previas por cargos menores como radicalización en la secta cristiana.