Hay cosas que hacemos sin pensar: comer, dormir, cepillarnos los dientes. Pero el ejercicio sigue siendo el gran pendiente para muchos, y el pasado 6 de abril, Día Mundial del Fitness, nos dio un sacudón para cambiar eso. No es solo por el espejo; moverte transforma tu cuerpo y mente de formas que ni imaginas. Aquí van 7 razones respaldadas por la ciencia para que te motives a hacer ejercicio hoy mismo.
Primero, el ejercicio te carga las pilas. “Aumenta la producción de mitocondrias, las encargadas de generar energía en tus células”, dice el Dr. Carlos Ulloa, experto en Medicina del Deporte y parte del Consejo de Herbalife. Un estudio en Biology lo confirma: más mitocondrias significan más resistencia y menos desgaste con los años. ¡Es como un elixir de juventud interno!
Segundo, controla el azúcar en tu sangre. Cuando te ejercitas, tus músculos absorben más glucosa, ayudando a prevenir la diabetes tipo 2. “Combinar ejercicios de cardio y pesas mejora la sensibilidad a la insulina”, explica Ulloa, citando Diabetes Care. Así que, si buscas salud a largo plazo, el ejercicio es tu aliado.
El ejercicio pone la mente y el corazón en sintonía
Tercero, te pone feliz al instante. El movimiento del ejercicio dispara endorfinas, dopamina y serotonina, esas sustancias que te levantan el ánimo. “Reduce estrés, ansiedad y mejora el sueño”, asegura Ulloa. Es como un antídoto natural contra los días grises, sin pastillas ni trucos.
Cuarto, te hace más listo. Sí, así como lo oyes. Según el Journal of Psychiatric Research, el ejercicio potencia la plasticidad neuronal, ayudando a tu cerebro a crear nuevas conexiones. “Más flujo sanguíneo y neurotransmisores previenen el deterioro cognitivo”, dice Ulloa. En pocas palabras: muévete y dile adiós a la demencia.
Quinto, fortalece tus huesos. Caminar o levantar pesas estimula la formación de osteoblastos, las células que construyen hueso. “Empezar a los 30 años puede prevenir la osteoporosis a futuro”, destaca Ulloa. Así que, si quieres un esqueleto sólido, el momento es ahora.
Defensas y fuerza al máximo
Sexto, es tu escudo contra virus. El ejercicio mejora la circulación de células inmunes como linfocitos y macrófagos, y regula la inflamación. “Pero cuidado: el exceso sin descanso puede bajarte las defensas”, advierte Ulloa. La fórmula mágica es simple: actividad moderada, buena comida y sueño.
Séptimo, te da fuerza para la vida. El entrenamiento de resistencia aumenta la masa muscular y la síntesis de proteínas. “El ejercicio es clave para mantener la independencia a medida que envejeces: subir escaleras, jugar con los nietos, todo eso”, explica Ulloa. Con una dieta rica en proteínas, el efecto es aún mayor.
El Día Mundial del Fitness ya pasó, pero su mensaje sigue vivo. “No hace falta ser profesional, solo ser constante”, dice Ulloa. Energía, defensas, mente ágil y músculos fuertes están al alcance de un paso. Así que, ¿qué esperas? Ponte los zapatos, sube la música y haz que el ejercicio sea tan natural como lavarte los dientes. ¡Tu cuerpo ya te está aplaudiendo!