La llegada de la pandemia y el confinamiento pusieron en evidencia un problema arraigado en la sociedad desde hace tiempo y que afecta a muchas personas, la soledad no deseada.

Así, hacia finales del 2019 con el objetivo de llamar la atención sobre este tema que sufre gran parte de la población mayor de 65 años, el equipo de Consumer Engagement de LLYC España realizó una campaña para BBK, “Invisible Soledad”, que aborda la problemática y que no solo ha generado una conversación en redes sociales y acaparado la agenda mediática, sino que se ha convertido en la segunda más premiada del mundo

La campaña partió de la idea de que sólo se generaba atención mediática sobre la soledad de los mayores cuando aparecía la noticia del fallecimiento de una persona sola en su hogar.  Por eso, Invisible Soledad comenzó con la instalación de una escultura hiperrealista realizada por Rubén Orozco en un parque de Bilbao dedicada a “la última persona fallecida en soledad”.

Cuando todo el mundo se preguntaba quién era la misteriosa anciana, se desveló el verdadero mensaje: la mujer en realidad estaba viva y se llamaba Mercedes.