Virginia Bailón fingió tener problemas mentales para evitar que la condenaran por el crimen de su hija, pero nadie le creyó.

Los jueces determinaron que no padecía de esquizofrenia y la sentenciaron a 34 años de cárcel por matar a su hija Michelle Bailón.

Michelle tenía 14 años y fue asesinada de cuatro puñaladas en la ciudadela La Revancha, en Manta.

El crimen, que conmocionó a todo el país, ocurrió el domingo 22 de noviembre del año pasado y en el juicio Virginia contó lo que pasó ese día.

En su testimonio Bailón narró que estaba bebiendo licor y a las 17h00 perdió el conocimiento.

Declaró ante los jueces que no recuerda haber matado a su hija, tampoco se acuerda que lavó el cuchillo después de matarla ni cómo salió huyendo de la escena del crimen.

“La procesada dijo que se enteró de la muerte de Michelle cuando un abogado llegó a su celda a contarle que estaba detenida por el asesinato de su hija”, ex presó el fiscal Paco Delgado.

El funcionario manifestó que en el juicio no se pudo establecer la teoría de que tenía problemas mentales porque no hubo informes que corroboren que tenía esquizofrenia (trastornos para pensar y comportarse de manera lúcida).

Además, su defensa no pidió un examen psiquiátrico porque no sufría de “trastornos mentales”, agregó.

El funcionario contó que el asesinato es castigado con una pena de 26 años de cárcel, pero a Virginia le impusieron una condena mayor porque hubo agravantes que establece un incremento de la sanción cuando se da muerte a un descendiente.

“Es decir que la pena fue incrementada en un tercio y se le impone una sentencia de 34 años y ocho meses de prisión” expresó el funcionario.

Además informó que en el juicio presentó como prueba una muestra genética en la que se corroboró que las manchas de sangre halladas en las prendas de Virginia Bailón eran de su hija.

La clave para condenarla también estuvo en la versión que dieron dos testigos del crimen, quienes corroboraron que la procesada atacó sin piedad a su hija luego de un altercado que surgió por el robo de un celular.

Los familiares de Virginia en su momento exigían que se hiciera justicia.

Una de sus hijas, quien había cuidado a su hermana Michelle mientras su madre Virginia se ausentaba, pedía el máximo de la pena en este caso y decía que Michelle no merecía esa suerte.

No se informó si habrá apelación.