José Gonzálezcapitán de pesca y armador pesquero, fue diagnosticado conÂcáncer óseo con metástasisÂen 2023 enÂManta, Ecuador. Tras recibir un pronóstico desfavorable, decidió complementar su tratamiento médico conÂremedios naturalesÂy una profundaÂrenovación espiritual. Hoy, casi dos años después, asegura sentirse recuperado y mantiene firme su voluntad de vivir.

De los barcos al diagnóstico

José González tieneÂ73 años, cinco hijos y una vida dedicada al mar. Inició en la pesca con artes de trasmallo y palangre menor, capturando especies como pargo, corvina y murico. Llegó a serÂarmador de tres embarcaciones, pero las dificultades económicas lo obligaron a vender los barcos para cubrir deudas. En total, pasóÂ48 años navegandoÂen el océano Pacífico.

En 2023, González fue diagnosticado con unÂcáncer óseo metastásico. El diagnóstico, confirmado por una biopsia en Solca, fue recibido primero por sus hijos. “Yo ya me imaginaba lo que era. Cuando los vi llegar con los ojos hinchados, les dije: ya sé lo que tengo, no lloren”, relata. Desde entonces, comenzó un proceso de aceptación y lucha.

https://www.lamarea.ec/manta-se-moviliza-por-la-conservacion-marina-en-la-5ta-edicion-de-manta-x-los-oceanos-20250620/

En Manta con remedios caseros y medicina natural

González atribuye parte de su mejoría aÂtratamientos naturalesÂque ha seguido de forma constante durante casi dos años. Uno de los principales es elÂmate medicinal, una preparación artesanal que incluyeÂhojas de guanábana, manzanilla, cogollo de guayaba, achicoriaÂy otros componentes cocidos por más de 12 horas.

Además, tomaÂcalostra, un derivado lácteo que consigue en la parroquia Olmedo, y otras infusiones comoÂnopal con sábila y llantén. Todo lo consume enÂayunas y al atardecer. “Yo me tomo cuatro cosas en la mañana. La calostra en la tarde con una copa de mate”, explica.

Recientemente, se realizó un nuevo examen óseo. “Gracias a Dios, ha disminuido como unÂ40%Âla metástasis”, asegura. Aunque no cuenta con un tratamiento oncológico sistemático, mantiene visitas médicas de seguimiento y cree firmemente en elÂpoder de la medicina alternativa.

“Yo de cáncer no voy a morir”: el testimonio de un pescador manabita que desafía el diagnóstico

“Yo no voy a morir de cáncer”

El proceso no ha sido fácil. Durante los primeros meses tras el diagnóstico,Âperdió la movilidadÂy necesitó silla de ruedas. “Yo gritaba, me desesperaba”, recuerda. Sin embargo, con el apoyo familiar y su fe en Dios, recuperó energías. “Me confesé tres veces. Cambió mi vida totalmente”.

José afirma: “Yo no tengo nada. Yo me voy a curar.ÂSi me muero, será de otra cosa, pero no de cáncer”. Para mantenerse activo, ha creado unÂhuerto en su patio, en su domicilio en la vía a El Palmar en Manta, donde cultiva plátano, yuca, papaya y una planta llamada yince, conocida popularmente por sus propiedades antitumorales.

Sus días los pasa entre el cuidado del jardín, la preparación de remedios y la música. “Aquí pongo música, bailo, canto”, cuenta con serenidad. Su entorno cercano también ha cambiado. Familiares y amigos le han ofrecido apoyo emocional, visitas, flores y hasta agasajos en casa.

Una vida forjada en el mar

González nació en Jaramijó, hijo de Fortunato González y nieto de un migrante peruano llamado Luis Abraham González Salazar. Aprendió desde joven el valor del trabajo y laÂhonradez. “Nuestros padres nos enseñaron buena costumbre”, afirma.

En su carrera en el sector pesquero comenzó comoÂpeónÂy más adelante logró tener su propia microempresa. “Nos metimos en la mente que teníamos que tener nuestras cosas”, recuerda. Sin embargo, la volatilidad del negocio pesquero en la región, sumada a deudas por accidentes y pérdidas de barcos, afectó su estabilidad económica.

Hoy, a pesar de las limitaciones físicas, sigue siendo un referente en su comunidad por su experiencia marítima y su actitud frente a la enfermedad.

Contexto: Cáncer en Ecuador y uso de medicina natural

Según elÂRegistro Nacional de Tumores de Ecuador, los tipos de cáncer más comunes en hombres incluyen el de próstata, estómago y pulmón. El cáncer óseo con metástasis es menos frecuente pero de alta letalidad, y requiere tratamientos complejos, que pueden incluir quimioterapia, radioterapia o cuidados paliativos.

LaÂmedicina naturalÂy los remedios caseros tienen un uso extendido en comunidades rurales y urbanas del país, especialmente ante barreras de acceso al sistema de salud pública. LaÂfe religiosaÂtambién cumple un rol determinante en muchos procesos de recuperación, influenciada por el catolicismo y tradiciones populares.

Especialistas advierten sobre los riesgos de sustituir tratamientos médicos por fórmulas no científicas, pero reconocen queÂel acompañamiento emocional, la fe y el entorno positivoÂpueden ser factores que mejoran la calidad de vida del paciente.

“Gracias a Dios y a la fe, yo aquí estoy”

José González insiste en que su estado de salud ha mejorado por la combinación de plantas medicinales, actitud positiva y fe. Asegura que su vida cambió cuando decidió confiar plenamente en Dios y mantener su esperanza. “Yo aquí estoy ya recuperado gracias a Dios y a la fe que tengo”.

Con casi dos años desde el diagnóstico, afirma que su cuerpo ha respondido bien. “Si me muero, me muero de otra cosa, peroÂno hay cáncer”, dice convencido.

Mientras tanto, en su domicilio en la vía a El Palmar en Manta, su huerto sigue creciendo. “Pronto tengo cosecha”, dice entre sonrisas. Plátano, yuca, papaya... y vida.