El vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, se declaró este miércoles en oposición al presidente del país, Rodrigo Paz, a quien acusó de "gobernar para los ricos" y de "juntarse con corruptos", en la que es ya la más clara confirmación de un distanciamiento que viene gestándose casi desde la toma de posesión de ambos.

"Hay gente que dice que yo no soy parte del Gobierno y que soy oposición, pues cuánta razón tiene: soy oposición, pero oposición constructiva", declaró Lara a través de TikTok, fórmula habitual en la que se dirige a la ciudadanía.

Lara aseguró que tiene como objetivo principal luchar contra la corrupción y advirtió de que tendrá que aguantarle mientras dure la legislatura. "Si nos quedamos los cinco años, los cinco años va a tener que soportarme Rodrigo Paz, pues hecho de corrupción que detecte será denunciado, no voy a callar", dijo.

Distanciamiento marcado

Estas últimas declaraciones son un nuevo capítulo de los desencuentros que han venido protagonizando antes incluso de que asumieran sus cargos. Desde entonces, se han repartido reproches, en especial Lara, a quien el presidente boliviano echó para atrás la apuesta de Freddy Vidovic como ministro de Justicia.

Hace unos días, el vicepresidente anunció que tomaría medidas en el Parlamento contra el paquete económico del Gobierno. En ese está incluido el fin del subsidio al diésel. "Lo único que van a causar es más pobreza, más desempleo y la subida de los precios de la canasta familiar", dijo Lara.

Lara y sus encontrones con Paz

Desde la asunción de Rodrigo Paz como presidente de Bolivia en noviembre de 2025, junto a su vicepresidente Edman Lara, surgieron tensiones públicas que marcaron el inicio de su mandato. Lara, un exmilitar y fenómeno electoral conocido por su actividad en TikTok, es el principal instigador de los desacuerdos. Criticó abiertamente a Paz por incumplir promesas electorales y por supuestas influencias externas.

Uno de los primeros encontrones ocurrió a solo dos semanas de gobierno, cuando Lara tildó a Paz de "mentiroso y cínico" en un video viral. En el mismo lo acusó de ignorar las necesidades del pueblo y obedecer a su "jefe", el empresario Samuel Doria Medina.

Lara generó al menos nueve declaraciones polémicas en TikTok, cuestionando decisiones presidenciales. Entre esas está la gestión económica y la agenda política, lo que erosionó la imagen de unidad del gobierno.

Paz, por su parte, minimizó los conflictos, calificando la relación como "institucional" y confirmando una reunión para limar asperezas. Sin embargo, analistas advierten que estos roces internos podrían dañar la percepción internacional de Bolivia y complicar la gobernabilidad.

Legisladores instan a ambos a fomentar el diálogo para evitar una crisis mayor. Hasta ahora, los desacuerdos se centran en diferencias ideológicas y de liderazgo, reflejando la frágil alianza que los llevó al poder tras una segunda vuelta electoral.