Un estudiante universitario de 22 años fue hallado sin vida tras desaparecer en el río San Pablo, luego de un operativo militar registrado en la parroquia rural La Esperanza, cantón Quevedo, según informaron familiares y organismos de socorro. El hecho ocurrió la noche del miércoles 28 de Enero de 2026 y el cuerpo fue localizado el viernes, tras labores de búsqueda.

El joven estudiaba en la Universidad de Quevedo 

La víctima fue identificada como Ariel Omar Alvarado Calero (22), estudiante de la carrera de Agropecuaria en la Universidad Técnica de Quevedo. De acuerdo con el testimonio de sus allegados, el joven se encontraba en la finca familiar cuando personal de Fuerzas Armadas realizó una intervención en el lugar.

Familiares señalaron que, durante el procedimiento, se produjeron momentos de tensión. Indicaron que Ariel salió corriendo y, en su intento por ponerse a resguardo o cruzar el afluente, se lanzó al río San Pablo, siendo la última vez que lo vieron con vida antes de que la corriente lo arrastrara.

Los bomberos se activaron y buscaron el cuerpo 

Tras la alerta, el Cuerpo de Bomberos de Quevedo activó los protocolos de rescate, con apoyo del Cuerpo de Bomberos de Valencia. Los equipos realizaron rastreos por las riberas y el lecho del río, en condiciones complejas por el caudal y la geografía del sector. Las operaciones se extendieron hasta la tarde del viernes, cuando fue localizado el cuerpo.

En medio de la espera, familiares relataron que recurrieron a una tradición ribereña para intentar ubicar el paradero. Según indicaron, colocaron un objeto flotante que les sugirió una zona aproximada, a unos 200 metros del punto de caída, información que fue compartida con los rescatistas.

Dolor por el estudiante fallecido 

Ayer, el cuerpo fue trasladado a la morgue de Quevedo y posteriormente llevado a La Esperanza, donde se realizó el velorio. Vecinos y compañeros describieron a Ariel como un joven dedicado a sus estudios. También era conocido como "Gambeta" y formaba parte del club Atlético San Felipe.

Familiares manifestaron que el operativo generó interrogantes y pidieron que se aclare lo ocurrido. Indicaron que la finca es de carácter agrícola y que su propietario tiene 72 años. Hasta el cierre de esta nota, las autoridades militares no han emitido un pronunciamiento oficial sobre los motivos del allanamiento ni sobre las circunstancias del incidente.