La noche del 26 de mayo de 2026, en la Terminal Terrestre de Santo Domingo, la Unidad Nacional de Investigación Antisecuestro y Extorsión (UNASE) detuvo a siete personas investigadas por presuntamente exigir dinero a transportistas a cambio de "seguridad" informal.

Según la Policía, el grupo cobraba un dólar por cada unidad de transporte que salía del terminal y operaba bajo supuesta fachada de empresa de seguridad. Las acciones se ejecutaron tras denuncias de conductores que alertaron sobre amenazas y cobros reiterados.

El inicio de la investigación

Transportistas de la terminal reportaron a las autoridades que un grupo de personas se acercaba a las unidades para exigir pagos diarios. Según los testimonios recogidos, los cobros no eran voluntarios y se aplicaban como condición para operar.

Los conductores señalaron que los presuntos implicados se presentaban como personal de seguridad. Sin embargo, indicaron que no existía contrato formal ni autorización institucional para realizar esos cobros dentro de la terminal.

Las denuncias también mencionaron amenazas verbales. Algunos transportistas afirmaron que quienes se negaban a pagar recibían advertencias sobre posibles represalias contra ellos o sus familias.

Operativo en la terminal terrestre

Con base en estas alertas, la UNASE desplegó labores de inteligencia y seguimiento. Las investigaciones permitieron identificar patrones de cobro y puntos de operación dentro de la Terminal Terrestre de Santo Domingo.

El operativo, denominado Fénix 258, se ejecutó a las 17h50 del 26 de mayo de 2026. Agentes ingresaron a la terminal y realizaron intervenciones simultáneas para evitar la fuga de los sospechosos.

Durante la acción policial se aprehendió a siete ciudadanos ecuatorianos. Entre ellos se encontraba un individuo identificado como de interés penal relevante, debido a antecedentes previos por delitos como robo calificado y asociación ilícita.

¿Quiénes son los detenidos?

Según el informe policial, entre los aprehendidos figura Marlon Beder B. A., de 39 años, con historial de procesos judiciales previos. También fueron detenidos Miguel Ángel M. Z. (32) y Miguel Ángel B. M. (43), quienes registran antecedentes por distintos delitos.

Los otros cuatro aprehendidos —Jonathan Gregorio M. L., Dylan Steve Z. C., Roberto Esteban O. L. y Hubert Roberto A. C.— no registran antecedentes, de acuerdo con la información policial preliminar.

Los detenidos portaban uniformes con camisetas grises de una supuesta empresa de seguridad y scáneres.

Durante el operativo, los agentes levantaron siete teléfonos celulares, seis detectores de metales, seis escáneres de metales y USD 231 en efectivo. Estos elementos fueron incorporados a la investigación como posibles indicios del esquema denunciado.

Se estima que al menos recaudaban 800 dólares diarios.

Un dólar por cada bus que salía de la terminal de Santo Domingo

El comandante policial Álex Silva explicó que la investigación apunta a un sistema de cobro informal dentro de la terminal. Según su versión, los implicados exigían USD 1 por cada unidad de transporte que salía del lugar.

Silva indicó que la operación habría funcionado durante varios meses y que se cobraba a conductores de manera constante. También señaló que el volumen de unidades en la terminal incrementaba el alcance del cobro.

Las autoridades estiman que la dinámica afectaba la operación diaria de la terminal, donde circulan decenas de rutas interprovinciales y urbanas durante cada jornada.

Proceso judicial polémico

Tras la aprehensión, los siete ciudadanos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente. Un juez dispuso medidas de presentación periódica mientras continúa la investigación fiscal.

La Policía señaló que la falta de denuncias formales completas de algunas víctimas ha complicado la consolidación del caso. Sin embargo, las diligencias continúan con base en testimonios y evidencia tecnológica.

La UNASE mantiene abiertas varias líneas de investigación para determinar si existen más personas involucradas en el esquema de cobros.

Contexto de inseguridad en la terminal de Santo Domingo

La Terminal Terrestre de Santo Domingo concentra diariamente a transportistas, usuarios y comerciantes. En ese entorno, la Policía ha identificado casos previos relacionados con amenazas y cobros no autorizados.

Las autoridades han reforzado controles en puntos estratégicos para evitar actividades ilícitas que afecten a los usuarios del sistema de transporte. También se mantiene vigilancia en coordinación con unidades especializadas.