TuTi está impactando el ecosistema comercial de Ecuador. Su nivel de penetración en el mercado y la aparición de formatos similares, como Tía-Go y B-Sí, no responden solo a una "guerra de supermercados", sino a una reconfiguración estructural del consumo.

Su crecimiento afecta principalmente al canal tradicional —las tiendas de barrio—, históricamente el motor del comercio minorista, pero también redefine la participación de las grandes cadenas.

Para los actores del comercio, este fenómeno es clave. Comprenderlo permite tomar decisiones estratégicas que pueden marcar la diferencia en la participación de mercado, en la porción del negocio a la que se accede o, incluso, definir la sobrevivencia.

¿Qué está en juego?

Este no es un tema menor. Si se suma el gasto en consumo masivo en Ecuador, se trata de un mercado que según algunas proyecciones supera los 12.000 millones de dólares.

De ese total, según diversos análisis, las grandes cadenas de comisariatos ya alcanzan 6.329 millones de dólares. Más o menos el 50 %.

Algunos expertos sostienen que, entre 2026 y 2027, impulsado por el ‘efecto TuTi’, el canal moderno o de comisariatos superará al tradicional en ingresos.

Las proyecciones más optimistas indican que, este mismo año, los supermercados alcanzarían el 52 % de participación, lo que modificaría la actual distribución del mercado.

Las tiendas de cercanía se masifican

La entrada de las grandes cadenas al segmento de "tiendas de cercanía" está acelerando la "formalización del consumo" y desplazando ventas hacia las cadenas dominantes.

Históricamente, la tienda de barrio reinó el comercio minorista por dos factores: proximidad y fraccionamiento de productos. Sin embargo, el modelo de hard discount o descuento agresivo —representado por TuTi, y ahora por Tia Go y B-Sí— ha logrado "industrializar" el formato de la tienda de barrio en Ecuador.

El hard discount es un modelo de negocio basado en precios bajos, un portafolio reducido de productos, alta participación de marcas propias y control estricto de costos, lo que permite competir con precios más bajos que los supermercados tradicionales.

Como resultado, el consumidor acude menos a la tienda de barrio para la compra diaria y prefiere caminar algunas cuadras adicionales para ahorrar entre un 15 y un 25 %. Se estima que las tiendas de barrio ubicadas cerca de un TuTi pierden entre el 30 y el 40 % de sus ventas durante los primeros seis meses de la apertura del competidor.

Las tiendas de barrio en Ecuador

Fabián Félix sostiene que "la tienda de barrio siempre es necesaria".

Este máster en Administración de Empresas y diplomado en Gerencia de Marketing considera que el canal tradicional será golpeado, pero no desaparecerá, debido al consumo de emergencia, la personalización en la atención y los horarios extendidos, factores que las grandes cadenas no siempre cubren.

Héctor Eduardo Ugalde, licenciado en Administración y Gestión de Empresas, dice que ese poder de adaptación de la tienda de barrio es clave en un momento como el actual.

Recuerda que, en Colombia, se observó en su momento el fenómeno de las "teticas" en las tiendas de barrio. Se trataba de pequeñas porciones o bolsitas individuales de productos básicos que se vendían al detalle. Incluso se llegó a comercializar aceite en pequeñas fundas, similares a las utilizadas para vender bolos. Fue una estrategia extrema del fraccionamiento del consumo para responder a la necesidad del comprador del "día a día".

El avance del modelo TuTi no es solo una competencia entre formatos comerciales, sino la señal de una transformación más profunda del consumo en Ecuador. En un mercado donde las grandes cadenas expanden su presencia y las tiendas de barrio buscan adaptarse, la disputa va más allá de los precios. En ese escenario, no solo se redefine quién vende, sino también cómo, dónde y por qué compran los ecuatorianos.