Sharon Stone atraviesa una etapa creativa lejos de las cámaras de cine. Convertida hoy en pintora, la actriz asegura que su proceso artístico va mucho más allá de la inspiración tradicional: mientras trabaja en sus cuadros, afirma escuchar una "conciencia superior" que guía cada trazo.
En una entrevista exclusiva con Extra, la protagonista de Bajos instintos abrió las puertas de su estudio en su casa de Beverly Hills y compartió detalles de una faceta que combina arte, espiritualidad y sanación personal.
Pintar como canal después de la pérdida
Stone explicó que su vínculo con lo espiritual se intensificó tras atravesar una serie de duelos familiares en los últimos años. Según relató, la muerte consecutiva de varios seres queridos modificó su sensibilidad y abrió una nueva percepción que hoy atraviesa su obra.
"Este canal se abrió porque muchos miembros de mi familia murieron en un período muy corto", confesó. Para la actriz, ese dolor acumulado derivó en una conexión distinta con lo que define como una conciencia universal.
Retratos que no parten de lo visible
Lejos de trabajar con modelos reales, Stone sostiene que sus pinturas —en su mayoría retratos— representan entidades que se le manifiestan desde otro plano. No habla de imaginación ni metáfora, sino de una experiencia directa.
"Genuinamente escucho que esta conciencia superior me habla", afirmó. "Cuando estos retratos empezaron a aparecer, realmente me hablaban".
Con emoción, describió el acto de pintar como un permiso espiritual: "Creo que alguien me permitió ver su alma para poder retratarla. Me siento profundamente agradecida por eso".
Rogues Gallery, su serie más intensa
Estas vivencias dieron origen a Rogues Gallery, su más reciente cuerpo de obras, compuesto por retratos que, según la descripción del proyecto, representan espíritus de distintas épocas. La serie ya fue exhibida en galerías de Estados Unidos y Europa.
Entre las piezas más impactantes se encuentra Him, una pintura que Stone describió como especialmente perturbadora por la historia que la inspiró. Según relató, la conciencia detrás del cuadro le transmitió el trauma de haber muerto encadenado en la bodega de un barco.
En una entrevista con Forbes, la actriz detalló que se trataba de una persona esclavizada que murió ahogada en el Mar de China Oriental. "Me hizo experimentar su ahogamiento con él", explicó, describiendo el proceso como emocionalmente devastador.
Infancia, catarsis y regreso al arte
El giro introspectivo de Stone también se vincula con su historia personal. En marzo de 2025 falleció su madre, Dorothy, a los 91 años, una pérdida que la actriz decidió procesar en privado antes de hacerla pública meses después.
Stone ha hablado abiertamente de la compleja relación que mantuvo con ella, marcada por una crianza estricta y poco afectuosa, aunque con el tiempo resignificó esa experiencia como una fuente de fortaleza. Esa revisión emocional, asegura, también se filtra en su pintura.
Aunque para muchos esta etapa resulta inesperada, la actriz recordó que la pintura fue su primera vocación. Comenzó a pintar en la infancia, guiada por una tía con formación académica en artes, y retomó la práctica de manera sostenida durante la pandemia.
Un regreso a la actuación con humor
Además de su presente artístico, Stone confirmó su regreso a la actuación en la tercera temporada de Euphoria. Sin adelantar detalles sobre su personaje, adelantó que la experiencia fue especialmente disfrutable.
"Ya no están en el instituto, es otra etapa de sus vidas", comentó sobre la serie. Y concluyó con una sonrisa: "No recuerdo cuándo fue la última vez que me divertí tanto trabajando".