El Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó el 3 de abril de 2026 el incremento de concejales en Santo Domingo, que pasará de 13 a 15 ediles en las elecciones del 29 de noviembre de 2026, como parte de una actualización nacional basada en el crecimiento poblacional.
El cambio se enmarca en una redistribución aplicada en 17 cantones del país, donde se modificó el número de concejales según la cantidad de habitantes.
En el caso de Santo Domingo, el Concejo Municipal pasará de 11 concejales urbanos y 2 rurales a 13 urbanos y 2 rurales, ampliando la representación en la zona urbana.
Aumento por crecimiento poblacional en Santo Domingo
La medida responde a criterios técnicos establecidos en la normativa electoral, que vinculan el número de concejales con el tamaño del padrón electoral.
Santo Domingo registró 403.038 electores en la consulta popular de noviembre de 2025, lo que evidencia su crecimiento sostenido.
Este aumento poblacional es uno de los factores que motivan la ampliación del órgano legislativo cantonal.
La concejala de Santo Domingo, Ximena Toro, señaló que el incremento de ediles representa un reto en términos de calidad de representación.
Indicó que el Concejo trabaja a través de comisiones permanentes como legislación, planificación y equidad de género, por lo que la incorporación de nuevos concejales podría fortalecer el trabajo técnico.
También enfatizó que el proceso electoral debería centrarse en perfiles con formación y capacidad para asumir funciones dentro del cabildo.
Contexto nacional de los cambios
La resolución del CNE incluye a cantones como Quito, Guayaquil, Cuenca, Portoviejo y Manta, donde también se ajustó el número de concejales.
En total, en las elecciones del 29 de noviembre de 2026 se elegirán 5.742 autoridades, entre alcaldes, prefectos, concejales y vocales parroquiales.
Este proceso fue adelantado respecto al calendario inicial, debido a consideraciones técnicas vinculadas a riesgos climáticos.
Implicaciones locales
El aumento de concejales en Santo Domingo implica una ampliación del órgano legislativo y de los espacios de representación política.
Además, modifica la dinámica electoral local, al abrir nuevas candidaturas y redistribuir la representación territorial dentro del cantón.
El cambio entrará en vigencia en los próximos comicios, cuando la ciudadanía elija a sus nuevas autoridades.