Los 843 miembros del Sindicato de Obreros de los Trabajadores del Municipio de Manta tienen una cita este viernes 27 de febrero, cuando se llevarán a cabo las elecciones para renovar la directiva de su organización. El proceso se desarrollará desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde en las instalaciones del sindicato, con resultados que se conocerán de forma inmediata, y la posesión de la nueva dirigencia programada para el 26 de marzo.

La contienda enfrenta a dos listas: la Lista 1, encabezada por Diego David Zambrano Chica, y la Lista 2, que postula a la reelección al actual secretario general, Roberto Vera Zambrano.

La lucha de 30 años y la crisis económica

Roberto Vera Zambrano, quien por aproximadamente 30 años ha sido dirigente sindical, se presenta nuevamente al cargo motivado por el deseo de defender los derechos de sus compañeros y evitar lo que considera una inmadurez en la dirigencia rival.

El líder de la Lista 2 argumenta que, a pesar de que "en verdad yo debería ya haberme jubilado", su permanencia es indispensable al ver la situación de los trabajadores retirados. "Mis compañeros que se han jubilado hace un año, dos, tres años, hasta ahora reciben los valores que corresponden por su jubilación", indicó Vera, destacando además que se les adeudan siete meses de jubilación patronal.

El compromiso de la Lista 2, afirma Vera, es mantener la "línea de conducta" basada en la cautela y el trabajo técnico con abogados para llevar adelante las reclamaciones.

Pliego de peticiones y contratos colectivos

El núcleo de la propuesta de Roberto Vera para el nuevo periodo se centra en continuar la "lucha sindical interminable" ante los graves incumplimientos por parte del municipio. Dos conflictos principales marcan la agenda:

  • Sueldos y Descuentos Impagos: Existe un pliego de peticiones vigente contra el municipio por el incumplimiento en el pago puntual de sueldos y la falta de devolución de los descuentos realizados en los roles de los trabajadores.
  • Contratación Colectiva: El sindicato mantiene otro conflicto por la contratación colectiva, cuya resolución favorable por parte de un tribunal aún no se ha concretado debido a que la alcaldesa no ha solicitado la autorización del Concejo ni ha enviado los cuadros al Ministerio de Finanzas para que se presupuesten los aumentos, los cuales están establecidos por ley.

Estos conflictos se dan en un contexto de crisis económica que ha afectado gravemente a los obreros municipales. En tan solo los últimos tres años, se han registrado hasta siete paralizaciones, con obreros manifestándose en las calles para visibilizar la falta de ingresos que compromete la subsistencia de sus familias. Líderes sindicales han señalado que "desde 2023 padecemos esto", y han expresado el drama humano que viven, como el temor a ser desalojados o no poder alimentar a sus hijos, mientras que autoridades municipales ha atribuido parte de las demoras a las transferencias gubernamentales.

El nuevo directorio, con un periodo de gestión de dos años, deberá enfrentar de inmediato esta compleja situación financiera que ha generado "indolencia" y "dolor" en el seno de la clase trabajadora municipal.