El Municipio de Portoviejo ejecutará la recuperación del Cerro de Hojas de Jaboncillo en el segundo semestre del año, para conservar su valor histórico.
El proceso de intervención contempla la recuperación de estructuras arqueológicas y senderos existentes en el sitio.
La iniciativa fue confirmada por Carlos Wellington Sornoza, coordinador de Patrimonio y Memoria Social.
El funcionario explicó que el objetivo es poner en valor este espacio emblemático del patrimonio local.
Importancia histórica
El Cerro de Hojas de Jaboncillo abarca aproximadamente 3.800 hectáreas de extensión territorial.
Este sitio forma parte del legado del señorío manteño, una antigua confederación indígena prehispánica.
Su influencia se extendía desde Esmeraldas hasta La Libertad, en Santa Elena. Sornoza destacó que lo manteño representa una estructura cultural y territorial amplia.
"No se limita a una ciudad, sino a una organización histórica de gran alcance", señaló. El cerro fue uno de los principales fortines de esta cultura ancestral.
Infraestructura arqueológica
El sitio contiene complejas construcciones de piedra y sistemas de terrazas agrícolas. Estas estructuras evidencian un alto nivel de organización social y técnica.
También reflejan prácticas productivas adaptadas al entorno natural. Para la recuperación, el Municipio prevé una inversión inicial de 20.000 dólares en el cerro de Hojas-Jaboncillo.

Los recursos se destinarán a trabajos de conservación y restauración del área. El propósito es posicionar el sitio como referente patrimonial y turístico.
Intervenciones previstas
Entre las acciones se incluye la rehabilitación de las terrazas manteñas. Estas fueron descritas por el arqueólogo Florencio Delgado.
También se mejorarán los senderos para facilitar el acceso de visitantes. El proyecto se ejecuta en coordinación con el Arqueomuseo de Hojas de Jaboncillo.
Además, participan instituciones académicas y entidades vinculadas al patrimonio.
Este enfoque busca fortalecer el proceso técnico y científico.
Desafíos en el terreno
Uno de los principales retos es la densa vegetación que cubre las estructuras. Esta condición ha dificultado la visibilidad y recuperación de los vestigios.
Sin embargo, se han identificado terrazas y formaciones aún ocultas. El sitio es considerado tanto un espacio arqueológico como un parque natural.
Por ello, las intervenciones deben proteger la flora y fauna del entorno. Las acciones se ejecutarán bajo criterios de conservación ambiental.
Coordinación institucional
Sornoza destacó el trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural. También participan universidades y actores de la academia.
Este esfuerzo se sustenta en un convenio tripartito firmado en julio pasado. El acuerdo interinstitucional ha cobrado nuevo impulso durante este año.
Su objetivo es fortalecer la investigación y conservación del sitio arqueológico. La academia cumple un rol clave en este proceso.
Inicio de obras
Las intervenciones iniciarán en el segundo semestre del año. Esto dependerá de la disminución de lluvias y condiciones del terreno.
Actualmente, la humedad dificulta realizar trabajos en la zona. El cerro mantiene altos niveles de humedad durante la temporada invernal.
Esto representa un riesgo para la intervención directa en las estructuras. Por ello, se ha programado el inicio en condiciones más favorables.
Proyección del proyecto
La recuperación busca visibilizar vestigios ocultos bajo la vegetación. También pretende fortalecer la identidad cultural del territorio.
El sitio tiene potencial para convertirse en un atractivo turístico. Las autoridades buscan promover el turismo sostenible en la zona.
La puesta en valor permitirá mayor conocimiento del patrimonio local. Esto contribuirá al desarrollo cultural y económico del cantón.