El debate sobre la migración venezolana en Chile escaló a nivel presidencial tras el primer cruce público entre Nicolás Maduro y José Antonio Kast, electo jefe de Estado chileno. Las declaraciones, cargadas de descalificaciones, marcaron el inicio de una relación tensa entre Caracas y Santiago.
Maduro lanzó la advertencia durante su programa televisivo semanal. El mandatario exigió respeto para los venezolanos que residen en Chile y rechazó cualquier política que los criminalice o amenace. El presidente venezolano acusó a Kast de promover discursos de odio. También lo vinculó con el pinochetismo y con posturas extremas, al asegurar que no permitirá agresiones contra sus connacionales.
Según Maduro, los migrantes venezolanos aportan a la economía chilena. Afirmó que trabajan, producen y cumplen obligaciones tributarias, por lo que merecen garantías plenas de derechos.
El líder chavista insistió en que la Constitución chilena ampara a la población migrante. En paralelo, invitó a los venezolanos a regresar a su país mediante un plan oficial de retorno. Ese programa contempla apoyo jurídico, diplomático y logístico. El Gobierno venezolano prometió acompañamiento integral para quienes decidan volver desde Chile.
Kast le responde a Maduro
Maduro también arremetió contra sectores de la oposición venezolana. Los acusó de respaldar las propuestas de Kast sobre expulsiones y sanciones a migrantes irregulares.
Las respuestas desde Chile no tardaron. Kast desestimó las advertencias y calificó a Maduro como un “narcodictador”, asegurando que sus palabras no influyen en su agenda política. El presidente electo habló desde el Aeropuerto de Santiago. Antes de viajar a Buenos Aires, afirmó que Venezuela enfrenta presión internacional por el narcotráfico. Kast sostuvo que más países podrían sumarse a esas presiones y según dijo, la exportación de droga resulta inaceptable para la región.
El conflicto surge tras una campaña marcada por la seguridad. Kast centró su discurso en el control migratorio y el combate a la inmigración irregular. Entre sus propuestas figura el plan 'Escudo Fronterizo'. Este incluye muros, drones con reconocimiento facial y sanciones a empleadores de migrantes sin documentos.
Aunque moderó el tono antes de la segunda vuelta, mantuvo la promesa de orden y esa narrativa le permitió imponerse con cerca del 60 % de los votos.
Golpe de timón en Chile
La llegada de Kast a La Moneda tiene una fuerte carga simbólica. Será el primer declarado seguidor de Augusto Pinochet en gobernar Chile desde el retorno democrático. Su ideario incluye posturas conservadoras en temas sociales. También adopta una línea dura frente a la inmigración, inspirada en políticas estadounidenses.
Las cifras explican la centralidad del debate. En 2023, Chile registró 252.591 venezolanos sin documentación, según el Instituto Nacional de Estadística. Ese número representa el 75% de la población extranjera irregular. El dato alimenta una discusión política que ahora trasciende fronteras.
El cruce entre Maduro y Kast anticipa tensiones diplomáticas. La migración venezolana quedó en el centro de un conflicto que recién comienza.