Las autoridades policiales revelaron las identidades de los dos jóvenes implicados en el tiroteo contra la comunidad musulmana de California, registrado el pasado lunes 18 de mayo en San Diego. Según se dio a conocer el armamento utilizado por los agresores contenía claras consignas de odio ideológico grabadas en el metal.
Identidad de los atacantes
El servicio de inteligencia civil identificó legalmente al primer atacante de diecisiete años bajo el nombre registrado de Cain Clark. El menor de edad cursaba estudios regulares en modalidad virtual dentro de la escuela secundaria estatal James Madison High School.
El segundo participante del atentado respondía en vida al nombre de Caleb Vázquez, un ciudadano adulto de 18 años de edad. Ambos jóvenes residían de forma permanente en los vecindarios circundantes del condado de San Diego antes de ejecutar el crimen.
Mensajes en el armamento
Los peritos forenses de la oficina federal descubrieron inscripciones con discursos de odio talladas directamente sobre la superficie del fusil. Los jóvenes plasmaron consignas de supremacía racial y rechazo absoluto hacia la comunidad islámica de la localidad de manera explícita.
Las unidades especializadas en balística también detectaron un adhesivo con las siglas nacionalsocialistas de la organización alemana SS en el coche. Los atacantes portaban un bidón lleno de combustible inflamable junto al armamento utilizado para el ataque dentro de la cabina.
Evidencia de orgullo racial
De acuerdo a la información recogida por medios de comunicación internacionales, los agentes policiales incautaron una nota de suicidio escrita a mano dentro del inmueble residencial de uno de los involucrados civiles. El manuscrito expresaba de forma textual la intención del joven por defender supuestos ideales basados en el orgullo racial estadounidense.
El departamento forense confirmó que la cifra final del ataque incluye 5 fallecidos totales tras contabilizar a los dos perpetradores adolescentes. La fiscalía mantiene el caso bajo investigación rigurosa para desmantelar posibles redes de apoyo ideológico extremista en California.