Representantes de organizaciones de mujeres de Santo Domingo, junto a una concejal, una delegación de comunicadores alemanes y Ulrike Bay, sobrina del exobispo Emilio Lorenzo Stehle, solicitaron la eliminación de reconocimientos públicos otorgados a esta figura eclesiástica.  Esto tras la difusión de un estudio publicado en 2022 por la Conferencia Episcopal de Alemania que recoge testimonios de abusos sexuales. El pedido se realizó durante una rueda de prensa, con el objetivo de impulsar medidas de reparación simbólica.

El lado oscuro del primer obispo de Santo Domingo

Durante la comparecencia ante los medios, Nalda Bustamante, representante del Movimiento de Mujeres de Santo Domingo, agradeció la atención a temas relacionados con derechos humanos, en especial los que afectan a niñas, niños, adolescentes y mujeres, y subrayó la necesidad de un debate público cuando se conocen hechos vinculados con violencia sexual.

Bustamante explicó que, previo a esta reunión, diversas organizaciones de mujeres y fundaciones locales analizaron el estudio publicado en 2022 por la Conferencia Episcopal de Alemania, documento que aborda abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia y que involucra al ya fallecido Emilio Lorenzo Stehle, exobispo de Santo Domingo.

Indicó que en el encuentro participaron representantes de Tsa Fem, Movimiento de Mujeres, Mujeres por el Cambio y la Coordinadora Política de Mujeres, además de la concejal Liliana Silva y una comisión de comunicadores alemanes, quienes acompañaron a Ulrike Bay, sobrina del exobispo y una de las víctimas reconocidas en el estudio.

Origen y alcance del estudio alemán

Según se explicó, el estudio fue solicitado formalmente por la Conferencia Episcopal de Alemania, que agrupa a todas las arquidiócesis de ese país, como parte de una serie de investigaciones iniciadas desde 2018, tras conocerse graves vulneraciones y casos de violencia sexual cometidos por sacerdotes.

Bustamante detalló que estas investigaciones permitieron identificar el involucramiento del exobispo Stehle, lo que llevó a una profundización del análisis, cuyos resultados fueron entregados oficialmente en 2022.

De acuerdo con la información expuesta, Emilio Lorenzo Stehle fue nombrado primer obispo de Santo Domingo en 1987 y permaneció en funciones hasta 2002, año en el que retornó a Alemania. Sin embargo, en su país de origen ya existían denuncias desde 2002 y 2003, que se profundizaron a partir de 2005.

Abusos sexuales y la respuesta de la iglesia alemana

Bustamante señaló que, frente a las acusaciones, la Iglesia alemana dispuso en 2005 que Stehle tuviera prohibida toda actividad pastoral, por mandato diocesano, tras el reconocimiento de la existencia de víctimas.

Añadió que esta información no fue conocida en Santo Domingo, lo que permitió que, posteriormente, se realizaran actos de reconocimiento, como la construcción de un monumento, la asignación de su nombre a una calle, una unidad educativa y la entrega anual de una condecoración municipal con su nombre.

Las organizaciones manifestaron su preocupación por estos reconocimientos y afirmaron que ninguna obra social ni acción ejecutada justifica la violencia sexual, ni borra el daño causado a la integridad física, psicológica y sexual de las víctimas.

Stehle y su relación con sacerdotes investigados

El estudio, según se explicó, también recoge que Stehle ocupó desde los años 60 cargos de relevancia en Alemania, como coordinador de sacerdotes misioneros en América Latina y director de la organización Adveniat, entidad que maneja fondos destinados a proyectos sociales en la región.

Monseñor Emilio Lorenzo Stehle, fue el primer obispo de Santo Domingo. Redes sociales

Desde esas funciones, habría tenido la capacidad de decidir qué sacerdotes eran enviados a América Latina, incluyendo, según el informe, a religiosos que enfrentaban investigaciones en Europa.

Pedido de retiro de nombres y reconocimientos

La concejal Liana Silva calificó como no ético ni moral mantener homenajes a una figura involucrada en denuncias de pedofilia y abuso sexual, y sostuvo que, si bien en su momento la ciudadanía desconocía esta información, hoy existe documentación que ratifica los hechos denunciados.

Silva afirmó que existe una responsabilidad del Concejo Municipal de modificar ordenanzas, en particular la que regula la condecoración entregada durante las fiestas de cantonización, así como la normativa sobre nomenclatura urbana que permitió que una avenida lleve su nombre.

Anunció que desde su concejalía impulsará reformas legales, junto con el movimiento de mujeres, para eliminar estos reconocimientos.

Cambio de nombre de un plantel tras presuntos abusos sexuales

Teresa Bolaños, representante del colectivo Mujeres por el Cambio, expresó que la ciudadanía de Santo Domingo enfrenta un impacto emocional, al conocer hechos que eran desconocidos.

Señaló que ninguna ayuda social ni obra, por relevante que haya sido, justifica una agresión sexual, y anunció que solicitarán al Ministerio de Educación el cambio de nombre de la unidad educativa que lleva el nombre del exobispo.

Una unidad educativa lleva el nombre el exobispo. Ministerio de Educación

Stehle ayudó a construir la Universidad Católica, el puente sobre el río Toachi y muchas otras obras en la capital tsáchila.

También pidió que no se vuelva a instalar ningún monumento en su honor y propuso que, en su lugar, se levante un homenaje a la interculturalidad de niñas y niños.

En el redondel cercano a la terminal terrestre hasta hace poco permaneció el monumento a Stehle, fue removido por la construcción de un paso elevado. Centro

El testimonio de Ulrike Bay, la sobrina de Stehle

Durante la rueda de prensa, Ulrike Bay explicó que viajó desde Alemania para conocer el lugar donde su tío ejerció funciones y observar los homenajes existentes.

Ulrike Bay (derecha) es sobrina de Stehle y una de sus víctimas. Centro

Manifestó dos pedidos concretos: que no se vuelva a levantar el monumento y que las mujeres afectadas en Sudamérica puedan alzar la voz. Señaló que en Alemania ya se eliminaron fundaciones y calles que llevaban su nombre.

Indicó que los testimonios recogidos en el estudio presentan paralelismos, pese a que las víctimas no se conocían entre sí, lo que impidió negar los hechos.

La Diócesis mantiene silencio

Las organizaciones aclararon que las denuncias fueron reconocidas institucionalmente en Alemania, con procesos de investigación interna y compensaciones económicas, aunque sin sentencias penales posteriores, debido al fallecimiento del exobispo en 2017.

Pidieron a los medios evitar la revictimización y recordaron que el estudio está disponible para revisión pública.

Hasta el cierre de esta nota, la Diócesis de Santo Domingo no había emitido un pronunciamiento oficial (5).