La Policía Nacional ejecutó este viernes 8 de mayo, la denominada Operación Jaguar tras una exhaustiva investigación de dos años. Durante doce horas de operativos simultáneos, los agentes realizaron nueve allanamientos y capturaron a siete ciudadanos. Según las autoridades, el grupo utilizaba a la empresa Nina Bananas S.A. como fachada legal. Esta entidad exportaba snacks de plátano (chifles) para ocultar envíos de droga hacia España, Bélgica y Sierra Leona.

Entre los detenidos destaca Henry J., identificado como presunto cabecilla y exgerente de la exportadora. La estructura criminal contaba con una red logística compleja. Esta incluía coordinadores, transportistas y guardias de seguridad. Estos colaboradores facilitaban la contaminación de contenedores en los puertos. Las autoridades también detectaron el uso de testaferros para ocultar el origen ilícito del dinero.

Antecedentes y tráfico de droga

Esta organización criminal tiene vínculos directos con tres operativos anteriores de gran escala. El primer antecedente ocurrió en 2021 con la Operación Cartagena, donde incautaron 940 kg de cocaína. Posteriormente, en 2022, la Operación Sábado Santo interceptó 2.458 kg adicionales con destino a Bélgica. El historial delictivo de la red refleja una capacidad operativa persistente a través del tiempo.

El golpe más contundente se registró en 2024 mediante la Operación Panamá. En dicho procedimiento, las fuerzas del orden decomisaron 5.796 kg de sustancias prohibidas. En total, la red Jaguar intentó movilizar más de 9,3 toneladas de droga. Según datos oficiales, la afectación económica a estas estructuras asciende a 436.3 millones de dólares. Este cálculo considera el precio de la mercancía en los mercados internacionales.

Control estatal contra la droga

El ministro John Reimberg informó sobre el éxito del operativo a través de su cuenta oficial en la red social X. El funcionario enfatizó que el Estado no permitirá el avance de las economías criminales. Además, aseguró que las investigaciones continuarán para identificar otros nexos financieros. El objetivo principal es neutralizar por completo las rutas de exportación contaminadas.

Actualmente, los siete implicados se encuentran a órdenes de la justicia para la audiencia de formulación de cargos.  La Policía Nacional mantiene la vigilancia en los puertos para evitar nuevos intentos de contaminación.