Tres buses de la cooperativa Citam fueron incendiados la noche del sábado 13 de diciembre en Montalvo , en un ataque atribuido a estructuras criminales que extorsionan al transporte público desde hace meses.

El fuego iluminó la noche y reavivó el temor en Montalvo . Eran cerca de las 23h00 del sábado cuando sujetos armados incendiaron tres buses estacionados en la gasolinera del Sindicato de Choferes del cantón.

Las unidades afectadas corresponden a los buses 12, 15 y 22 de la cooperativa Citam. Según el informe policial, seis hombres llegaron en tres motocicletas, rompieron ventanas, rociaron combustible y prendieron fuego.

Tras el ataque, huyeron rápidamente. Testigos intentaron contener las llamas con agua mientras esperaban a los bomberos y a la Policía. Uno de los conductores logró retirar a tiempo una cuarta unidad.

Montalvo: ataque directo al transporte público

El coronel William Calle, comandante de la Zona Cinco, calificó el hecho como terrorismo. Señaló que el objetivo fue causar miedo en una zona que hasta hace poco se consideraba tranquila.

Indicó que cada bus tendría un costo aproximado de 100 mil dólares , lo que elevaría las pérdidas a cerca de 300 mil dólares . Los daños impactan directamente a familias que dependen del transporte.

Calle explicó que la cooperativa ya había sido víctima de extorsiones. Tras una intervención policial, surgió un nuevo grupo criminal que retomó las amenazas.

Montalvo y la extorsión que no cesa

Según la Policía, los transportistas recibían mensajes intimidantes. Les exigían pagos bajo amenaza de ataques. Incluso imponían “multas” si se retrasaban.

“Recomendamos no pagar. Eso fortalece a estas estructuras”, afirmó el coronel. Añadió que se ejecutan allanamientos y revisión de cámaras para identificar a los responsables.

En noviembre, una investigación permitió rastrear extorsiones desde la cárcel de Guaranda. Tres internos y un colaborador externo fueron señalados como responsables de cobros ilegales.

La unidad 15: un símbolo del terror en Montalvo

El ataque revive una herida abierta. El bus 15 ya había sido escenario de violencia extrema. El 24 de octubre, su conductor, Luis Miguel Gaibor Lara, fue asesinado en la vía Montalvo–Babahoyo.

Sujetos fingieron ser pasajeros, abordaron la unidad y dispararon contra el conductor. Murió en el lugar. El propietario del bus resultó herido.

Dos meses después, esa misma unidad fue incendiada. El mensaje fue claro y devastador para el gremio.

Contexto de violencia y temor persistente

El transporte público se ha convertido en blanco recurrente del crimen organizado. Las extorsiones, conocidas como “vacunas”, afectan rutas urbanas y rurales del país.

En Montalvo , conductores y pasajeros viven bajo presión constante. Aunque hay operativos en curso, el miedo sigue presente.

Las autoridades aseguran que las investigaciones continúan. Mientras tanto, el fuego de la noche del sábado dejó algo más que buses calcinados: dejó una comunidad marcada por la incertidumbre (31).