La Policía Nacional mantiene un operativo activo para ubicar a un menor de edad que tiene 13 años, señalado por su presunta participación en un ataque armado ocurrido el sábado 14 de marzo en el cantón Jaramijó, en Manabí. El hecho dejó como resultado la muerte de Hugo Pin, de 52 años, y dos personas heridas, una pareja de esposos que fue trasladada a una casa de salud.

Según información policial, la víctima ya había sufrido un atentado un mes antes, el 14 de febrero, del cual logró salir con vida. Sin embargo, en este nuevo episodio, los atacantes ingresaron a un inmueble y abrieron fuego.

El comandante de la Zona 4, William Calle, confirmó que el principal sospechoso es un adolescente que ya había sido aislado semanas atrás en otro operativo. "Al menor de edad estamos tratando de ubicarlo, no lo encontramos, estamos allanando las viviendas", afirmó.

Policía advierte reincidencia del menor de edad

El caso ha generado preocupación por la reincidencia del adolescente. El comandante Calle relató que el menor habría participado directamente en este ataque sicario. "Existe un adolescente que ingresa con un AK-47, empieza a disparar dentro de un inmueble", explicó.

También indicó que en la escena se hallaron indicios balísticos de distintos calibres, lo que sugiere un enfrentamiento dentro del domicilio.

El oficial recordó que el menor ya había sido puesto a órdenes de la autoridad competente tras su aislamiento preventivo en febrero. "Fue liberado con medidas socioeducativas, pero vemos que todavía sigue cometiendo el tema de sicariatos", agregó. Esto luego de que el juez que conoció su causa le diera medidas alternativas al internamiento.

Ante esta situación, la Policía reiteró su pedido de revisar el marco legal para endurecer las sanciones a menores involucrados en delitos graves y sancionar a quienes los reclutan para actividades criminales.

Investigado por presunto vínculo con estructura criminal

De acuerdo con el jefe policial, el menor de edad tendría relación con el grupo delictivo 'Los Lobos'. Además, detalló que el adolescente quedó aislado el pasado 28 de febrero, tras un procedimiento en el sector La Pradera de Manta.

En ese operativo, los agentes del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) interceptaron un taxi que intentó evadir un control policial. Durante la inspección del vehículo, se encontraron armas de fuego, municiones, carros robados, explosivos y droga. Dos adultos resultaron aprehendidos en el lugar, mientras el menor quedó aislado conforme a la normativa vigente.

Pese a la gravedad del hallazgo, el menor salió con medidas socioeducativas. Según indicó el jefe policial, se estableció que la DINAPEN lo vaya a visitar cada semana a su domicilio, sin embargo, reprochó que  este siga participando en hechos al margen de la ley.

Otro menor de 12 años detenido días atrás

Un caso similar se registró días antes en Manta, donde la Policía aisló a un menor de edad de 12 años por su presunta participación en un esquema de extorsión dirigido a un comerciante. La denuncia activó a la Unidad Antisecuestros y Extorsión, que rastreó mensajes enviados por WhatsApp en los que se exigía el pago de mil dólares a cambio de no atentar contra el negocio.

Según las investigaciones, el adolescente habría tomado fotografías del local y las utilizó como mecanismo de presión, una modalidad que se repite en la provincia. Durante el operativo, los agentes incautaron el teléfono móvil con evidencias y la motocicleta que utilizaba para movilizarse.

El informe policial advierte que el menor de edad formaría parte de un grupo digital donde estructuras criminales captan a menores para ejecutar amenazas. Este patrón evidencia el uso creciente de niños y adolescentes en delitos de intimidación y apoyo logístico.