El Gran Premio de Catar se convierte este fin de semana en un punto de inflexión para el Campeonato Mundial de Fórmula 1 . Lando Norris, líder con 390 puntos, afronta su primer “match ball” (bola de partido) en un escenario que puede coronarlo si logra ampliar su ventaja a 26 unidades sobre Oscar Piastri y Max Verstappen, igualados con 366.

La pelea se intensificó tras el GP de Las Vegas, donde Norris había dominado con claridad y parecía consolidar su camino al título. La descalificación de los dos McLaren por un desgaste no permitido del suelo de los monoplazas alteró ese panorama. La sanción reactivó a un Verstappen que huele cada resquicio competitivo y que llega decidido a prolongar su reinado.

Norris todavía controla la situación. Si termina el fin de semana con 25 puntos de margen también podría proclamarse campeón, ya que el criterio de desempate depende del número de victorias. El británico registra siete triunfos y ocho segundos lugares, cifras que igualan la producción de Piastri y sostienen su candidatura ante el feroz empuje del neerlandés.

Norris siente la presión

La presión obliga a Piastri y Verstappen a arriesgar sin reservas. El trazado de Losail favorece a quienes ataquen con decisión, aunque el británico puede administrar mejor la carga. Sin embargo, llega a un circuito donde Verstappen ganó las dos últimas ediciones y Piastri capturó las recientes Sprint (carrera corta), una señal de que la batalla seguirá abierta.

Este fin de semana será particularmente exigente. El GP vuelve a otorgar puntos adicionales por el formato al sprint, lo que limita a los equipos a una sola sesión de entrenamientos antes de encarar la clasificación. Las curvas rápidas y enlazadas del circuito, sumadas a temperaturas cercanas a 30 grados y una humedad del 70%, prometen castigar a pilotos y neumáticos. Además, el reglamento impone un máximo de 25 vueltas por stint (periodo de uso del neumático), un condicionante estratégico que todos deberán gestionar con precisión.

El diseño fluido del trazado no debería incomodar a los tres candidatos al título entre ellos Norris. Pero sí supone un desafío para equipos como Williams. Carlos Sainz anticipó que su monoplaza es “el más lento” en giros de 150 a 200 km/h, una desventaja relevante en este escenario. El madrileño llega con buen ánimo tras su quinto lugar en Las Vegas, resultado que le permitió sumar diez puntos y cerrar un tramo final más sólido que el inicio de su temporada.

Otros que pueden calentar la competencia

Fernando Alonso encara otra realidad. El piloto de Aston Martin desea terminar el año y concentrarse en 2026, cuando entrará en vigor el nuevo reglamento técnico. Recordó que estas dos últimas carreras son una despedida del actual coche. En Catar guarda un recuerdo especial: en 2021 logró su primer podio con Alpine, su primero desde 2014.

Aston Martin también proyecta cambios profundos. La escudería confirmó el nuevo rol de Adrian Newey como Team Principal (director del equipo) para liderar un proyecto de largo alcance. La meta inmediata apunta a recuperar terreno en Constructores, donde todavía puede alcanzar la sexta plaza. Williams, en cambio, busca asegurar el quinto lugar como líder de la zona media.

Catar decidirá si el campeonato viaja a la última carrera con un campeón anticipado o con una tormenta deportiva lista para desatarse. Norris tiene la primera oportunidad. Sus rivales, el hambre intacta.