Las Fuerzas Armadas del Ecuador decomisaron 10.000 galones de gasolina en La Concordia, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, tras detectar una posible perforación clandestina en el poliducto.

El operativo se ejecutó mediante el Ejército Ecuatoriano, durante labores de reconocimiento de seguridad hidrocarburífera. La intervención ocurrió tras información proporcionada por Inteligencia Militar.

Los uniformados localizaron un tanquero que transportaba el combustible. Según el reporte oficial, la carga habría sido sustraída ilegalmente del sistema de transporte de hidrocarburos.

Operativo estratégico en La Concordia

El hallazgo se produjo en el cantón La Concordia, zona considerada estratégica por su conexión vial entre la Costa y la Sierra. Allí atraviesan infraestructuras clave para la distribución de combustibles.

Las Fuerzas Armadas informaron que estas acciones buscan proteger recursos estratégicos del Estado. Además, apuntan a frenar el impacto económico generado por el robo de hidrocarburos.

El tanquero y el combustible quedaron bajo custodia de las autoridades competentes. Las entidades correspondientes iniciaron los procedimientos legales para determinar responsabilidades.

Robo de combustible en La Concordia, delito recurrente

El robo de combustibles mediante perforaciones clandestinas constituye una amenaza persistente en varias provincias del país. Este delito afecta la economía estatal y genera riesgos ambientales.

En la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas se han detectado casos similares en años anteriores. Las autoridades han reforzado controles en puntos críticos del poliducto.

Según informes oficiales, las perforaciones ilegales suelen vincularse a redes organizadas que comercializan el combustible en el mercado informal. Sin embargo, en este caso no se han revelado detenciones.

Protección de infraestructura estratégica en el cantón La Concordia

El Ejército mantiene operaciones constantes en el cantón La Concordia. Estas intervenciones forman parte de planes de seguridad para resguardar infraestructura energética.

Voceros militares señalaron que la información de Inteligencia resultó clave. Gracias a ese trabajo previo, los uniformados ubicaron el tanquero y evitaron la distribución del combustible.

Las autoridades recalcaron que el objetivo es afectar las finanzas de grupos dedicados al robo de hidrocarburos. Cada decomiso reduce su capacidad operativa.

Impacto económico y medidas de control

El robo de 10.000 galones representa una pérdida significativa. Además, implica riesgos técnicos en el poliducto. Una perforación clandestina puede provocar explosiones o derrames.

Por ello, las Fuerzas Armadas coordinan acciones con otras instituciones del Estado. Buscan fortalecer la vigilancia y prevenir nuevas conexiones ilegales.

En La Concordia, los controles se intensificaron en zonas rurales y tramos aislados del ducto. También se mantienen patrullajes móviles y monitoreo estratégico.