Un amplio despliegue policial logró ubicar y desarticular un centro de acopio de drogas en una zona rural del cantón Puerto López, durante un operativo denominado "Cero Impunidad 15305". Los agentes antidrogas irrumpieron en varios inmuebles tras una investigación exhaustiva y recopilaron información estratégica para golpear a las redes delictivas que operan en la región.
El hallazgo se produjo después de semanas de seguimiento y análisis de inteligencia. Equipos especializados de la Jefatura de Investigación Antidrogas rastrearon minuciosamente la zona, buscando entre la densa vegetación y canales naturales. Esta labor permitió encontrar ocho sacos de yute ocultos bajo la maleza, que contenían cientos de paquetes rectangulares con una sustancia blanquecina sospechosa.
Detención en flagrancia y destino de la droga
En el lugar del hallazgo los agentes sorprendieron a un ciudadano ecuatoriano de 43 años, quien no tenía antecedentes penales. Las autoridades procedieron de inmediato a su detención, asegurando la lectura de derechos y la valoración médica correspondiente. El arrestado fue puesto a disposición de la justicia junto con la evidencia reunida.
Se realizaron pruebas técnicas que confirmaron que el contenido era clorhidrato de cocaína de alta pureza. El cargamento pesaba en total 360 kilogramos, y los cálculos policiales indican que su decomiso evitó la distribución de más de tres millones y medio de dosis individuales en los mercados ilícitos.
Pérdidas millonarias para el narcotráfico
El valor estimado del cargamento en los mercados internacionales asciende a siete millones de dólares. Según señalaron los investigadores, este decomiso representa una pérdida financiera relevante para las organizaciones delictivas que operan en la región.
Toda la evidencia, junto con el detenido, fue trasladada bajo estrictas medidas de seguridad para el inicio del proceso judicial correspondiente. Sin embargo, tras la primera audiencia, el juez dispuso la libertad del aprehendido al no encontrarse pruebas suficientes para mantener la prisión preventiva.
Logística y salida marítima
Las indagaciones revelaron que la droga estaba lista para ser transportada hacia la playa y posteriormente embarcada en lanchas pesqueras. La ubicación del centro de acopio, a corta distancia de la costa, corroboró el uso de la ruta marítima como vía clave para la salida de cocaína.
De acuerdo al parte policial, los narcotraficantes planeaban movilizar la droga durante la noche para evitar los radares marítimos y así navegar hacia aguas internacionales o hasta un buque de gran capacidad más alejado en altamar. El cargamento tenía como destino Centroamérica, donde otras células criminales terminarían el tránsito hacia Estados Unidos.
El uso de estos corredores marinos ha sido una táctica recurrente de las bandas del narcotráfico, que intentan burlar los controles y sofisticar sus métodos logísticos para evadir la acción de las fuerzas del orden.