El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha ordenado a funcionarios públicos expresar apoyo en redes sociales a Nicolás Maduro. Este resultó capturado el 3 de enero por fuerzas estadounidenses en Caracas. Medios de comunicación de Nicaragua han reportado detenciones de personas acusadas de celebrar la detención de Maduro.
Miguel Mendoza, periodista nicaragüense en el exilio, informó en la red social X que ha recibido datos sobre al menos 15 ciudadanos arrestados en el departamento de Chontales. Esas detenciones se dieron por manifestar alegría ante la captura de Maduro. Además, Mendoza denunció la detención del periodista retirado Oswaldo Rocha, acusado por la Policía Nacional de comentar en redes sobre la caída del exmandatario venezolano.
Nicaragua en contra de detención de Nicolás Maduro
Estas acciones incluyen instrucciones internas a empleados públicos para publicar mensajes de respaldo a Maduro. El silencio de parte de los funcionarios podría interpretarse como traición a la Patria. Medios independientes como 100% Noticias han reportado secuestros de individuos que realizaron publicaciones relacionadas con la captura de Maduro, en un aumento de la vigilancia y control social.
La captura de Nicolás Maduro ocurrió durante una operación militar estadounidense en Caracas, que resultó en su traslado a Nueva York junto a su esposa Cilia Flores. Allí, ambos enfrentan cargos federales por narcotráfico y narcoterrorismo. Maduro compareció el 5 de enero ante un tribunal en Manhattan y se declaró inocente. Nicaragua, por años ha sido aliada histórica de Venezuela bajo gobiernos chavistas.
Refuerzan el control interno en un país
El régimen nicaragüense ha expresado solidaridad con el régimen venezolano y exigido la liberación inmediata de Maduro. El Gobierno de Ortega activó estructuras de control territorial, como comités sandinistas, para monitorear opiniones en barrios e instituciones estatales tras los eventos en Venezuela. El contexto de represión en Nicaragua se intensificó desde las protestas de 2018, con cientos de detenciones por motivos políticos y restricciones a la libertad de expresión.
Organizaciones internacionales han documentado un patrón de criminalización de disidencia, incluyendo el uso de leyes de soberanía para procesar críticas al Gobierno. Las detenciones reportadas se suman a un aumento de presencia policial en Managua y otras ciudades, observado desde el 3 de enero. Fuentes independientes indican que el régimen busca prevenir cualquier manifestación de apoyo a los cambios en Venezuela, temiendo efectos contagiosos.
El periodista Miguel Mendoza, expreso político desterrado en 2023, ha sido una voz crítica desde el exterior. Sus denuncias se basan en información recibida de contactos en Chontales, su departamento de origen. Estas medidas refuerzan el control interno en un país donde la oposición enfrenta restricciones severas y la prensa independiente opera mayoritariamente desde el exilio.