El oro superó los 5.500 dólares por onza y alcanzó máximos históricos, pero en menos de 24 horas cayó con fuerza. El fenómeno revela tensiones globales, cambios en el dólar y el nerviosismo de los mercados financieros.

El mercado del oro vivió una semana histórica y contradictoria. El jueves 29 de enero de 2026, el metal precioso superó la barrera de los USD 5.500 por onza y alcanzó máximos cercanos a USD 5.590-5.600, niveles nunca antes registrados.

Sin embargo, este viernes 30 de enero, el precio se desplomó y cayó más del 6 %. El metal llegó a cotizar alrededor de USD 5.020 por onza, con una pérdida de entre USD 400 y USD 600 respecto al pico del día anterior.

Este movimiento extremo no es un hecho aislado. Es una señal de cómo los mercados globales reaccionan a la incertidumbre económica, política y monetaria.

Una "corrección" del mercado

La caída del oro se explica por un concepto clave: corrección.

En finanzas, una corrección es un ajuste del precio después de una subida rápida y pronunciada. No implica necesariamente una crisis, sino un reequilibrio del mercado.

En este caso, la corrección se produjo por varios factores:

  • fortalecimiento del dólar estadounidense,
  • toma de ganancias por parte de inversores,
  • cambios en las expectativas sobre las tasas de interés,
  • mayor percepción de estabilidad en el corto plazo.

Cuando el oro sube demasiado rápido, muchos inversores venden para asegurar beneficios. Esa venta masiva provoca caídas abruptas en el precio.

La plata también se desploma

El fenómeno no se limitó al oro. La plata, otro metal precioso considerado refugio, también registró una fuerte caída.

Después de alcanzar máximos históricos cercanos a los 121 dólares por onza, la plata se desplomó más del 15 por ciento, llegando a cotizar alrededor de los  97 dólares por onza.

La magnitud de la caída fue incluso mayor que la del oro. Esto refleja que la volatilidad no afectó a un solo activo, sino a todo el mercado de metales preciosos.

En términos financieros, la caída simultánea del oro y la plata es una señal de ajuste general del mercado. Los inversores redujeron posiciones en activos refugio y reorientaron capital hacia otros instrumentos, como el dólar o los bonos.

El papel del dólar y la Reserva Federal

Un factor clave en el cambio de tendencia fue el comportamiento del dólar. El dólar subió alrededor del 0.6-0.7% en la sesión, cerrando cerca de 96.8-96.9 comparado con otras monedas importantes del mundo (como euro, yen, libra, etc.).

Cuando el dólar se fortalece, el oro y la plata suelen bajar.

Además, las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) influyeron en los mercados. La posibilidad de una postura más estricta frente a la inflación reforzó al dólar y presionó a la baja a los metales preciosos como el oro y la plata.