Diez años después del terremoto del 16 de abril de 2016, los familiares de los 210 fallecidos siguen reclamando una deuda pendiente del Estado.

Betty Cedeño, coordinadora del grupo Amores Eternos 16A, que reúne a los dolientes, denunció que las promesas de apoyo a las víctimas y huérfanos quedaron en "nada".

Cedeño rememoró los ofrecimientos de los gobiernos de turno.

Betty Cedeño mientras da detalles del acto de homenaje. El Diario

Tras el desastre, en la administración del expresidente Rafael Correa, existía un decreto para ayudar a personas por desastres naturales y el entonces mandatario prometió una casa nueva para todos los niños que quedaron huérfanos. "Nunca se cumplió".

La coordinadora relató que la indiferencia continuó con el gobierno de Lenín Moreno. Al insistir en las ayudas, el ministro de Vivienda de ese entonces, cuestionó a los dolientes con una frase que Cedeño calificó de "fuera de tono": "¿y quién me garantiza a mí que ustedes han perdido los hijos?".

El grupo de familiares solicitó asistencia integral, pero Cedeño lamentó que "no hubo nada realmente" en vivienda, salud, impulso económico o bono para que pudieran emprender, ni en educación.

El memorial está en la "zona cero"

Diez años después, el grupo Amores Eternos 16A inaugurará un memorial con el que "al fin hay justicia social".

El memorial se construyó en el mismo lugar de la "zona cero", específicamente en la vereda de la Plaza Tarqui, donde se encontraba el edificio Felipe Navarrete. Este memorial, que será inaugurado el mismo día de la conmemoración, es un evento que lleva el municipio, y grabará los 210 nombres de las personas que están registradas en el fallecimiento. Cedeño mantiene la aspiración de que, a pesar de existir una plaza comercial, se logre una reestructuración para que el sitio se convierta en una plaza memorial, considerándolo un punto turístico.

El memorial en construcción. El Diario

Un homenaje póstumo

Como cada año, ese día habrá una misa campal en la zona cero de Tarqui, un evento religioso que busca ser un homenaje póstumo.

El evento comenzará a las 5 y media, con el ingreso de los niños huérfanos, quienes serán acompañados por aquellos bomberos que estuvieron en primera línea. La ceremonia incluirá la colocación de ofrendas florales. La misa será oficiada por un párroco designado por la Arquidiócesis y el acto concluirá con un video de los jóvenes fallecidos y la elevación de globos. La Universidad también apoyará con una exposición pictórica alusiva a la fecha.