La industria florícola nacional ha iniciado oficialmente su periodo de mayor actividad comercial y logística del año. Con la llegada de la temporada alta, las flores ecuatorianas se preparan para conquistar nuevamente los corazones de los consumidores en todo el mundo, consolidando el prestigio del país como un proveedor de excelencia. Este ciclo representa no solo una tradición comercial, sino el esfuerzo conjunto de miles de personas que ven en esta exportación el motor fundamental de su sustento diario.
Desde el pasado 20 de enero, el movimiento en las pistas de aterrizaje y hangares ha sido incesante y sumamente estratégico. En apenas ocho días, las autoridades han reportado que 10.700 toneladas de flores ecuatorianas ya han despegado desde la terminal de carga del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito. Este volumen masivo de carga tiene como objetivo principal abastecer los mercados internacionales antes de las celebraciones de San Valentín, marcando un ritmo de transporte vertiginoso para este 2026.
Coordinación integral de la cadena logística aérea
Este éxito operativo no es una coincidencia, sino el resultado de un engranaje perfecto entre diversos sectores productivos del país. El flujo constante de las flores ecuatorianas es posible gracias al trabajo coordinado de productores, operadores logísticos y aerolíneas, quienes actúan bajo una visión de unidad. La eficiencia en la terminal aérea de Quito garantiza que cada tallo mantenga su frescura, permitiendo que el producto llegue en condiciones óptimas a su destino internacional.
Además de la infraestructura física, el factor humano desempeña un papel determinante en esta compleja operación de comercio exterior. Al impulsar el empleo y generar nuevas oportunidades de desarrollo, la salida de las flores ecuatorianas hacia el exterior dinamiza sectores que van más allá de la agricultura. El compromiso de los equipos aeroportuarios asegura que el Ecuador proyecte una imagen de puntualidad y alta capacidad operativa en cada vuelo que sale de sus fronteras.
Importancia económica y financiera de la temporada alta
Para el sector floricultor, la fecha de San Valentín constituye un hito financiero que define la salud económica de las empresas. Se estima que las ventas de flores ecuatorianas durante estas semanas pueden representar hasta el 30 % de los ingresos anuales de las fincas. Esta cifra subraya la naturaleza estratégica de la festividad, que concentra una gran parte de la inversión y la planificación operativa que las empresas realizan durante todo el ciclo productivo.
La floricultura ecuatoriana se prepara para una de las temporadas más estratégicas del año.
— Expoflores (@ExpofloresEc) January 20, 2026
San Valentín impulsa empleo, inversión y exportaciones hacia los principales mercados del mundo.🌹
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La generación de riqueza a través de esta actividad tiene un impacto directo en la dinamización de la economía local y regional. Al ser una fuente constante de trabajo, la producción de flores ecuatorianas permite que las comunidades rurales se beneficien de la demanda global. La planificación rigurosa de los exportadores busca maximizar los beneficios de esta ventana comercial, asegurando la sostenibilidad de una industria que es pilar del país.
Variedades más solicitadas y destinos de exportación
En cuanto a la oferta, la diversidad de especies enviadas refleja la riqueza biológica y el dominio técnico de los floricultores. Aunque las rosas siguen siendo el producto estrella, las flores ecuatorianas que viajan por el mundo incluyen también la delicada gypsophila y los coloridos claveles. Estas especies son valoradas por su excepcional calidad y su prolongada vida en florero, lo que las convierte en la opción preferida de los floristas internacionales.
Los destinos de estos cargamentos se mantienen firmes en las regiones con mayor poder adquisitivo y tradición en el consumo de flores. El mercado de Estados Unidos, junto con Canadá y Europa, recibe el grueso de la producción de flores ecuatorianas, atendiendo a millones de consumidores. La red de distribución asegura que, desde los centros de logística, el producto se disperse hacia cada rincón de estas naciones, llevando consigo la esencia de los suelos andinos.
Factores climáticos y proyecciones de producción para 2026
No obstante, la temporada 2026 presenta desafíos biológicos particulares debido a las condiciones meteorológicas inusuales que han afectado la región. Se ha observado un adelanto en el desarrollo de las flores ecuatorianas provocado por una alta luminosidad y temperaturas que superan los promedios históricos. Estas condiciones, sumadas a la escasez de precipitaciones, han acelerado los ciclos naturales de crecimiento, obligando a los técnicos a ajustar sus cronogramas de cosecha.
Este fenómeno climático ha derivado en una proyección de crecimiento leve en el volumen de producción total para esta temporada. Sin embargo, este exceso de oferta de las flores ecuatorianas podría generar una presión a la baja en los precios de venta final en el mercado externo. Ante este escenario, la planificación comercial se vuelve vital para mitigar los riesgos y asegurar que el valor del producto no se vea perjudicado por la saturación de los mercados.
Compromiso gremial y futuro del sector floricultor
Desde Expoflores, la asociación que representa al gremio, se ha destacado el esfuerzo y la resiliencia de todos sus socios. El respaldo a la cadena productiva es fundamental para que las flores ecuatorianas mantengan su posición como protagonistas en las fechas comerciales más importantes. Este compromiso gremial asegura que la floricultura siga siendo un referente de excelencia y un símbolo de identidad para el sector exportador ecuatoriano.
El Aeropuerto de Quito anticipa que la actividad de carga continuará con intensidad durante los próximos días. El flujo de las flores ecuatorianas apenas comienza su fase más crítica, con miles de toneladas aún pendientes por volar hacia sus destinos. Este logro logístico compartido reafirma la capacidad del país para enfrentar retos globales y seguir entregando lo mejor de su tierra a cada rincón del planeta.