La protección de la infancia enfrenta un reto mayúsculo, ya que las desapariciones en Ecuador involucraron a 3.841 menores de edad durante el año 2025. Esta cifra representa el 52,68% de todos los reportes nacionales, situando a niños, niñas y adolescentes como el grupo más vulnerable del sistema. El desglose de los datos permite identificar que la gran mayoría de estos casos corresponden a adolescentes, con un total de 3.485 reportes, mientras que los niños y niñas menores de 12 años sumaron 356 casos.

Este elevado índice de desapariciones en Ecuador dentro del segmento juvenil está estrechamente ligado a factores de riesgo en el entorno escolar y digital. La adolescencia es una etapa donde la captación mediante engaños o conflictos en el hogar genera ausencias que, aunque muchas veces son voluntarias, exponen a los menores a peligros graves. Las autoridades enfatizan que la vigilancia de los padres sobre el uso de redes sociales es una herramienta de prevención que podría reducir significativamente estas alarmantes estadísticas anuales.

El drama de las ausencias en el entorno familiar

Al analizar las desapariciones en Ecuador que afectan a menores, se observa que las adolescentes mujeres son reportadas con mayor frecuencia que los varones. Las causas suelen estar asociadas a problemas de comunicación o violencia intrafamiliar, lo que empuja a los jóvenes a abandonar sus hogares sin previo aviso. Es crucial entender que, aunque el retorno se produzca, el evento deja secuelas emocionales profundas que requieren una intervención integral de los departamentos de consejería estudiantil.

Por otra parte, las desapariciones en Ecuador de niños más pequeños (infantes) suelen estar relacionadas con conflictos por la tenencia o custodia entre progenitores. En estos 356 casos de niños, la respuesta institucional suele ser más agresiva debido al riesgo inminente que corren los menores fuera de su entorno seguro. La activación inmediata de protocolos de búsqueda en terminales terrestres y aeropuertos es una medida estándar que ha permitido salvaguardar la vida de cientos de infantes durante el último ciclo anual.

Efectividad de la búsqueda y alertas tempranas

La resolución de las desapariciones en Ecuador que involucran a menores tiene una tasa de éxito superior al promedio general, gracias a mecanismos como la Alerta Emilia. Durante el 2025, la movilización de la comunidad y el uso de medios de comunicación para difundir los rostros de los desaparecidos fue fundamental para los hallazgos. No obstante, el sistema aún registra casos donde el paradero de los adolescentes permanece bajo investigación por periodos prolongados, lo que sugiere posibles redes de trata.

Para reducir las desapariciones en Ecuador en este sector, es imperativo que las políticas de protección se trasladen al ámbito preventivo. El fortalecimiento de los valores familiares y la creación de espacios seguros de recreación son factores que desincentivan la fuga del hogar. El Estado debe garantizar que cada menor que retorna reciba el soporte necesario para no reincidir en una situación de desaparición, asegurando así un desarrollo pleno y seguro para la juventud ecuatoriana.