Las Fuerzas Armadas decomisaron más de mil galones de combustible durante un operativo en la frontera norte con Colombia. La operación se ejecutó este miércoles 4 de marzo de 2026 en el sector de Olmedo, municipio Eloy Alfaro, provincia de Esmeraldas. El Ministerio de Defensa vincula el hallazgo con economías ilegales operadas por grupos de delincuencia organizada, con el objetivo de afectar su logística en esta zona estratégica.
El decomiso, que suma más de 5 mil litros de combustible, se mantiene en reserva parcial para proteger futuras operaciones militares. Las Fuerzas Armadas detectaron a varios individuos manipulando tanques presumiblemente llenos de combustible. Al percatarse de la presencia militar, los sospechosos huyeron, abandonando varios tanques de color azul en el agua.
Combustible para actividades ilegales en la frontera
Los uniformados aseguraron el material, retirándolo del sitio como parte de una operación planificada. En total, se incautaron 24 tanques destinados a actividades ilícitas en la frontera con Colombia. El Ministerio de Defensa informó que esta acción forma parte de esfuerzos continuos para combatir el contrabando y la delincuencia transfronteriza.
La provincia de Esmeraldas, es un punto clave para el tráfico ilegal debido a su proximidad con Colombia, donde operan grupos armados y redes de narcotráfico. Estas actividades incluyen el uso de combustible subsidiado para operaciones mineras ilegales, transporte de drogas y otras economías subterráneas que afectan la seguridad nacional.
Ecuador ha intensificado operativos en la frontera norte desde inicios de 2026, en respuesta a un aumento en incidentes de violencia y contrabando. El sector de Olmedo, en el municipio Eloy Alfaro, es particularmente vulnerable por su terreno ribereño y accesos fluviales, que facilitan el movimiento de mercancías ilegales.
Control territorial por parte de disidencias armadas
Las autoridades estiman que decomisos de combustible como este interrumpen cadenas logísticas, reduciendo la capacidad operativa de los grupos delincuenciales. El combustible decomisado, equivalente a más de 1.320 galones, representa un golpe económico significativo, ya que el subsidio estatal en Ecuador hace que estos productos sean atractivos para el mercado negro.
La frontera Ecuador-Colombia abarca más de 700 kilómetros, con desafíos como el desplazamiento forzado y el control territorial por parte de disidencias armadas. Ecuador ha colaborado con Colombia en iniciativas bilaterales para fortalecer la vigilancia, incluyendo patrullajes conjuntos e intercambio de inteligencia. Hasta la fecha, no se reportan arrestos directos en esta operación, pero las Fuerzas Armadas continúan monitoreando la zona.