Agentes de la Policía ejecutaron un operativo en Quito que impidió el envío de dos kilogramos de cocaína con destino a Cuba. La intervención policial culminó con la desarticulación del cargamento ilícito y la aprehensión de dos personas involucradas, quienes pretendían realizar el despacho internacional ocultando la sustancia bajo una fachada de productos de consumo cotidiano.
El hallazgo se produjo cuando los uniformados realizaron la inspección de cajas de cartón que, en apariencia, contenían artículos para el cuidado del cabello. Al proceder con la apertura y destrucción de los empaques, los agentes de la Policía localizaron bolsas plásticas que ocultaban un polvo blanquecino en su interior.
Cocaína esta camuflada en productos de belleza
Según los análisis de campo y el reporte oficial de las autoridades, el cargamento representaba un total de 21.023 dosis de cocaína, valoradas en aproximadamente 84 mil dólares, cifra que representa una afectación directa a la economía de las redes de narcotráfico. Los detenidos, al momento de la aprehensión, no emitieron declaraciones, salvo la confirmación de que el destino final de los productos era la isla caribeña.
Este incidente se suma a una serie de casos recientes que evidencian la sofisticación de los métodos empleados por las organizaciones delictivas para evadir los controles aeroportuarios. En noviembre de 2025, la Policía Antinarcóticos detectó en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre más de 20 kilos de cocaína que no estaban en paquetes visibles, sino impregnados en prendas de vestir con destino a Europa.
Asimismo, en febrero de 2026, un operativo similar en el aeropuerto de Guayaquil permitió descubrir estupefacientes escondidos en envolturas de chocolate dentro de un paquete enviado por vía courier.
Fachada para sus operaciones internacionales
Estos casos reflejan una tendencia preocupante: las redes del narcotráfico recurren constantemente a nuevas formas de camuflaje en equipajes y encomiendas, utilizando productos de uso diario como fachada para sus operaciones internacionales.
La Policía mantiene un monitoreo constante y riguroso en todas las terminales aéreas del país, reforzando las inspecciones de seguridad para detectar estos métodos de ocultamiento que, aunque variados, siguen siendo el principal blanco de las unidades antinarcóticos en su lucha contra el tráfico transnacional de sustancias prohibidas.