El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba anunció este viernes el cese de las actividades de su Embajada en Quito, luego de que el Gobierno de Ecuador, encabezado por Daniel Noboa, declarara personas no gratas al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez García y a miembros del personal diplomático, en una decisión sustentada por Quito en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Cuba retira su representación diplomática en Quito
La Cancillería cubana informó que, ante la imposibilidad de mantener su representación en Ecuador, decidió prescindir del inmueble utilizado como sede diplomática en Quito y retirar todos los elementos que identificaban la misión oficial.
Según el comunicado oficial, la sede diplomática dejó de operar como Embajada de Cuba a partir de las 10h00 (hora de Quito). La decisión implicó la retirada inmediata de símbolos, atributos y señalización oficial del edificio que funcionaba como representación del país caribeño.
Las autoridades cubanas indicaron que la medida se adoptó después de que el Gobierno ecuatoriano declarara personas no gratas al embajador Basilio Antonio Gutiérrez García y al personal diplomático, consular y administrativo de la misión.

Ecuador invoca la Convención de Viena
El Gobierno de Ecuador justificó la expulsión del personal diplomático cubano señalando que la decisión se tomó en el marco de las facultades que otorga el Derecho Internacional, específicamente el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Este artículo establece que un Estado receptor puede declarar persona non grata a un miembro del personal diplomático en cualquier momento y sin necesidad de explicar las razones de la decisión.
Hasta el momento, el Ejecutivo ecuatoriano no ha detallado públicamente los motivos específicos que llevaron a la expulsión del embajador y del resto del personal de la misión cubana.
Reacción del Gobierno de Cuba
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba calificó la decisión del Gobierno ecuatoriano como "arbitraria, injustificada y hostil", y lamentó lo que describió como una acción unilateral que afecta las relaciones bilaterales.
En su comunicado, el Gobierno cubano señaló que la medida atenta contra el espíritu de respeto y cooperación que históricamente ha caracterizado los vínculos diplomáticos entre ambos países.
Además, indicó que la decisión de cerrar la sede diplomática fue comunicada previamente a las autoridades ecuatorianas.
Cuba defiende actuación de su personal diplomático
La administración del presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que el personal diplomático cubano en Ecuador ha cumplido estrictamente las leyes ecuatorianas y ha actuado sin intervenir en los asuntos internos del país.
En el mismo pronunciamiento, La Habana sugirió que la decisión adoptada por Quito podría estar relacionada con presiones externas en el contexto de la política internacional hacia Cuba.
Según la Cancillería cubana, estas presiones formarían parte de una estrategia de política exterior impulsada por Estados Unidos hacia el país caribeño.
Episodio reciente en redes sociales
En medio de la tensión diplomática, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa compartió recientemente un video en redes sociales en el que se observa a un hombre quemando documentos en la terraza de la Embajada cubana en Quito.
La publicación del mandatario incluía el mensaje "Parrillada de papeles", lo que generó reacciones y comentarios en plataformas digitales.
El video circuló poco antes de que se confirmara oficialmente el cierre de la sede diplomática cubana en Ecuador, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones entre ambos gobiernos.
Impacto en las relaciones bilaterales
La suspensión de las actividades de la Embajada cubana representa un nuevo episodio en la relación diplomática entre Ecuador y Cuba, que históricamente han mantenido vínculos de cooperación en diferentes ámbitos.
Con el retiro de la misión diplomática, los servicios consulares y las actividades oficiales de representación del Estado cubano en Quito quedan interrumpidos hasta que se produzca un eventual restablecimiento de las relaciones diplomáticas o se definan nuevos mecanismos de representación.
La situación se desarrolla en un contexto regional en el que varios países han reforzado sus políticas diplomáticas y de seguridad, lo que ha generado cambios en algunas relaciones internacionales.