Moradores del recinto 19 de Noviembre, en la parroquia Luz de América,  de Santo Domingo de los Tsáchilas, acudieron este lunes 23 de marzo al Municipio para solicitar la negación de permisos de uso de suelo a una granja avícola por presunta contaminación.

Esto, debido a presuntos impactos ambientales y sanitarios que, según indican, afectan a más de mil habitantes desde hace una década.

"Ya no se puede vivir": el grito de una comunidad que pide ayuda

Los habitantes del sector señalaron que la actividad avícola genera contaminación ambiental en aire, suelo y agua, debido a la cercanía de una galponera ubicada a aproximadamente 20 pasos de viviendas. Además, indicaron que esta situación afecta de forma directa la calidad de vida de las familias.

"Ya no se puede vivir", expresó la dirigente Mirna Mera, quien lidera el pedido comunitario. Asimismo, añadió: "Hemos llegado al límite. No se puede vivir así", al describir la presencia constante de moscas, malos olores y residuos, considerado como un foco de contaminación.

Según los moradores, la granja avícola ha operado durante cerca de 10 años, tiempo en el que aseguran haber presentado múltiples denuncias sin obtener una solución definitiva. Por lo tanto, insisten en que las autoridades adopten medidas inmediatas.

Afectaciones ambientales y sanitarias

La comunidad informó que existen al menos dos esteros y varios pozos de agua cercanos al área de operación. En ese sentido, sostienen que los desechos podrían filtrarse hacia estas fuentes, debido a que las fosas, según presumen, "no contarían con sistemas adecuados".

Además, los residentes reportan problemas de salud. En particular, mencionan afecciones respiratorias en niños, adultos mayores y otros habitantes. "Los olores de químicos son inaceptables", indicó Mera.

Por otra parte, la presencia masiva de insectos representa otra preocupación. Los moradores describen una infestación de moscas, lo que limita actividades cotidianas dentro de los hogares.

Reclamos a instituciones y acciones municipales

Los habitantes cuestionaron los informes emitidos por entidades públicas, los cuales, según indicaron, han sido favorables para los responsables de la granja. En consecuencia, consideran que estos documentos no reflejan la situación real del sector.

Sin embargo, tras la reciente solicitud, el alcalde de Santo Domingo, Wilson Erazo, dispuso el envío de personal técnico municipal para realizar una inspección en el sitio. Esta diligencia estaba prevista para la tarde de este lunes 23 de marzo.

Durante la inspección, los funcionarios buscarán verificar las condiciones de la granja avícola, posible contaminación, elaborar un informe técnico y coordinar acciones con entidades competentes en materia ambiental en el área rural.

Posición de la comunidad

Los moradores afirmaron que en años anteriores existieron intentos de diálogo con los responsables de la actividad. No obstante, aseguran que las soluciones aplicadas fueron temporales.

"Arreglan dos días y el problema regresa", manifestaron, al explicar que la situación persiste durante todo el año. Por ello, sostienen que la comunidad mantiene una postura firme frente a la continuidad de la actividad, que causa una presunta contaminación.

Finalmente, los habitantes reiteraron su pedido de cierre de la granja avícola y la negación de permisos de uso de suelo. Además, indicaron que continuarán gestionando acciones ante distintas instancias para garantizar condiciones adecuadas de vida.