El 27 de enero, la Unidad Nacional INTERPOL en coordinación con su homóloga de Praga, República Checa, efectuó la extradición pasiva del ciudadano checo Václav S., quien era requerido por el Ministerio de Justicia de la República Checa debido a su presunta vinculación con un esquema de fraude financiero. La detención y extradición de Václav S., se enmarcan en las acciones conjuntas de ambos paises.
Las autoridades internacionales pusieron en marcha esta extradición tras confirmarse la emisión de una notificación roja de INTERPOL, solicitada directamente por las autoridades checas. Esta notificación facilitó la localización y detención de Václav S., fuera del territorio europeo, acelerando el proceso judicial internacional requerido para estos casos.
Detalles del caso y los hechos imputados
La investigación remonta sus orígenes al 1 de enero de 2020, en territorio checo, cuando se identificó un sofisticado esquema de fraude operado por Magda N., y Václav S., quienes mantenían una relación de pareja durante la ejecución de este delito. Ambos actuaron de forma coordinada, con roles definidos para burlar mecanismos de control de instituciones financieras y obtener provecho económico ilícito.
De acuerdo con el expediente, Magda N., en calidad de directora gerente de varias empresas, tuvo un papel clave en la organización de estructuras comerciales ficticias. Su función consistía en adquirir productos y servicios sin la intención de realizar los pagos correspondientes, lo que permitía inflar artificialmente el perfil crediticio de las empresas bajo su control.
La responsabilidad del checo se centraba en respaldar estas operaciones fraudulentas, permitiendo así crear una apariencia de solvencia financiera ante los bancos. Este contexto favoreció la obtención de pagos anticipados por servicios de factoraje otorgados por una entidad bancaria financiadora, cerrando así el circuito del fraude.
Modalidad del fraude y monto sustraído
El fraude desplegó un mecanismo mediante el cual se generaban pagos anticipados por parte del banco afectado. La creación de cadenas comerciales ficticias y la compra fraudulenta de bienes lograron aparentar operaciones comerciales genuinas, engañando los sistemas de control interno de la institución financiera.
La autoridad judicial identificó un perjuicio económico cercano a 1'944.800 dólares estadounidenses. Esta suma se obtuvo mediante un uso estratégico de la figura del factoraje, presentando contratos falsos y simulando las compras para garantizar la entrada anticipada de fondos al grupo delictivo.
Implicaciones legales y situación procesal
El Ministerio de Justicia de la República Checa procesa a Magda N., como cómplice en el delito de fraude, mientras que Václav S., enfrenta cargos formales como parte central del esquema. La cooperación entre las distintas unidades nacionales de INTERPOL facilitó que ambos enfrentaran la justicia de acuerdo con la legislación checa y los estándares internacionales vigentes.
Las actuaciones coordinadas de INTERPOL y las autoridades judiciales demuestran la relevancia de la cooperación policial internacional en el combate a delitos complejos, especialmente aquellos que involucran esquemas transnacionales y lavado de activos a gran escala. (22)