Ascendió a 17 personas el número de personas que perdieron la vida tras un devastador alud que azotó la isla de Java, en Indonesia, el sábado 24 de enero de 2026. Este lunes 26 las autoridades divulgaron nuevas cifras oficiales. El desastre, provocado por días de intensas lluvias torrenciales, ha dejado a decenas de personas atrapadas bajo el lodo y escombros, mientras equipos de rescate continúan las operaciones de búsqueda en la zona afectada.
El incidente ocurrió en una región montañosa de Java Central, donde las precipitaciones continuas saturaron el suelo, desencadenando el deslizamiento de tierra que sepultó viviendas y caminos. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB) confirmó las víctimas mortales en un informe preliminar, y estimó que al menos 20 personas siguen desaparecidas tras el desastre natural en la isla de Java.
Isla de Java declarada en emergencia nacional
Los rescatistas, apoyados por maquinaria pesada y perros rastreadores, trabajan contra reloj en medio de condiciones climáticas adversas, con pronósticos de más lluvias que complican las labores. Entre las víctimas se incluyen residentes locales, muchos de ellos agricultores y familias que vivían en áreas vulnerables a estos eventos. Testigos oculares reportaron que el alud descendió rápidamente por las laderas, arrastrando todo a su paso en cuestión de minutos.
"Escuchamos un rugido ensordecedor y luego el lodo cubrió las casas", relató un superviviente citado por medios locales, aunque las autoridades advierten que las cifras podrían aumentar a medida que avancen las excavaciones. Indonesia, un archipiélago situado en el Anillo de Fuego del Pacífico, es altamente propenso a desastres naturales como terremotos, erupciones volcánicas y deslizamientos de tierra.
Organizaciones han ofrecido apoyo logístico y humanitario
La isla de Java, la más poblada del país con más de 140 millones de habitantes, enfrenta riesgos agravados por la deforestación, la urbanización descontrolada y el cambio climático, que intensifica las temporadas de monzones. Según datos del BNPB, en 2025 se registraron más de 1.000 incidentes similares, causando cientos de muertes y desplazando a miles de personas.
En respuesta al desastre, el gobierno indonesio ha declarado el estado de emergencia en las áreas impactadas y movilizado recursos adicionales, incluyendo helicópteros para evacuaciones y suministros de emergencia como alimentos, agua y medicinas. Organizaciones internacionales, como la Cruz Roja, han ofrecido apoyo logístico y humanitario.
Lluvias que superan los promedios históricos
El presidente Joko Widodo expresó condolencias a las familias afectadas y ordenó una evaluación inmediata de las infraestructuras vulnerables. Expertos en meteorología atribuyen el aumento de estos eventos a patrones climáticos alterados, con lluvias que superan los promedios históricos. El Servicio Meteorológico de Indonesia (BMKG) había emitido alertas por tormentas intensas días antes.
Hasta el momento, se han rescatado a 15 sobrevivientes, algunos con heridas graves que requieren atención médica en hospitales cercanos. Las autoridades instan a la población a mantenerse alejada de zonas inestables y a seguir las indicaciones de evacuación. Este alud se suma a una serie de catástrofes en la región, destacando la necesidad de medidas de mitigación a largo plazo, como reforestación y sistemas de alerta temprana.