Aleksey Javier López Delgado (54) es un artista y emprendedor de 54 años que ha convertido su pasión por el dibujo y la creatividad en un negocio icónico que promueve la identidad de Manta a través de camisetas pintadas a mano.

Desde su local en la playa El Murciélago, López comparte cómo su visión de los años 90 lo llevó a ser pionero en este arte, creando diseños marinos que han recorrido países como Islandia, Japón y Sudáfrica. En esta entrevista, detalla su trayectoria, los retos de emprender y su aporte cultural y turístico a la ciudad que lo acogió desde niño.

¿Cómo se inició en el mundo de las camisetas pintadas?

Todo comenzó en los años 90, cuando tenía unos 18 años. Noté que en la varias ciudades de la Sierra, como en Quito, había camisetas con diseños, pero nada representaba a la costa. Quise crear algo propio de Manta y Manabí. Siempre tuve el don de dibujar, y aunque trabajaba en un laboratorio de larvas, decidí emprender. Propuse la idea a unos amigos, y tras meses de trabajo en casa, abrimos un taller que luego se trasladó a la playa El Murciélago.

¿Cómo fue el proceso de aprender a pintar sobre tela?

Sabía dibujar, pero pintar sobre tela fue un aprendizaje nuevo para mí. Tuve que experimentar con colores, mezclas y buscar telas de calidad, como las de la fábrica Nómada, 100% algodón, que eran duraderas. Empecé con diseños básicos, como caricaturas de Looney Tunes, y luego fui perfeccionando diseños marinos, como peces y barcos, que son los más buscados actualmente.

¿Qué tan bien han sido recibidas sus camisetas?

Han tenido mucha aceptación, tanto local como internacional. Turistas y locales compran para regalar o llevarse un recuerdo de Manta. Algunos clientes tienen colecciones de mis camisetas, y me sorprende verlas en países como Islandia o Japón. Los diseños personalizados, hechos bajo pedido, son los que más sorprenden a los clientes.

¿Qué costo tienen sus creaciones y dónde se comercializan?

Las camisetas blancas cuestan $22 y las de color, entre $23 y $24. Actualmente, vendo en mi local en la playa El Murciélago y en una tienda del municipio en el Mall del Pacífico. Espero expandirme a más tiendas pronto.

¿Cuál es su aporte a Manta a través de este trabajo?

Mi aporte es promocionar Manta y Manabí. Cada camiseta lleva un mensaje cultural, un paisaje o la esencia de la provincia. Es como una publicidad subliminal que viaja por el mundo, mostrando que aquí no solo hay playas y gastronomía, sino también cultura y creatividad.

¿Qué planes tiene para el futuro?

Quiero seguir difundiendo la identidad de Manta con más diseños, no solo en camisetas, sino en chompas, gorras y bolsos. También he impartido talleres, como uno en la federación de Artesanos, y estoy abierto a seguir enseñando para que este arte no se pierda nunca.