Científicos de la Cleveland Clinic, de Estados Unidos, iniciaron el ensayo experimental de una vacuna contra el cáncer de mama.

La vacuna pretende prevenir el desarrollo del cáncer de mama triple negativo, pues actualmente la única opción profiláctica para las personas que corren un alto riesgo de desarrollarlo es la mastectomía, la extirpación quirúrgica de la mama.
El ensayo busca confirmar las dosis adecuadas que se debe administrar, según el artículo publicado en Clinical Trials.
Agrega que la vacuna es experimental porque no está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
Las primeras pruebas de esta potencial vacuna contra el cáncer de mama se practicarán sobre un grupo de entre 18 y 24 pacientes que hayan recibido tratamiento para los estadios tempranos de este tipo de cáncer en los tres años anteriores. El requisito para participar es que deben haber sido declarados libres de tumores, pero tener un alto riesgo de recurrencia, señala el artículo.
Con esto surge una esperanza para evitar muertes.
En Ecuador, en el 2019 hubo 767 fallecidos a causa del cáncer de mama, mientras que en el 2020 fueron 746, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
En Manabí, el cáncer de mama lidera las estadísticas respecto a los cánceres de otro tipo. De enero a julio de este año, en Solca se han detectado 163 nuevos casos, cuya cifra supera a todo el 2020, cuando hubo 161 casos.
En el 2019 se contabilizaron 242 pacientes nuevos con cáncer de mama.

TESTIMONIO. Por ahora, los pacientes oncológicos que llegan al hospital de Solca en Portoviejo conocen poco sobre la vacuna, pero les agrada la idea.
Alexandra Romo tiene 55 años y hace cuatro le detectaron cáncer de mama. Ella ya perdió uno de sus senos, pero está optimista de que vencerá el cáncer, pues lleva a cabo el tratamiento y cada tres semanas debe hacerse las quimioterapias porque el cáncer se quiso expandir.
Si la vacuna resultara efectiva para este tipo de cáncer, Romo dijo que sería una bendición.
Sin embargo, una de las dudas que surge es si la vacuna servirá para todos los pacientes.
Byron Landívar, jefe de prevención de cáncer de Solca en Manabí, señaló que el cáncer de mama no obedece a un factor de riesgo determinado, como sí lo es el cáncer de cuello uterino, cuyo factor de riesgo asociado es el Virus de Papiloma Humano (VPH).
“En este ejemplo práctico se hace una vacuna contra el VPH, es decir, si una persona tiene contacto (relaciones sexuales) con una persona que tiene el virus, se lo pasa, pero como está vacunada tiene la probabilidad de eliminar al virus y que no le desarrolle el cáncer de cuello uterino”, explicó.
Esto no ocurre con el cáncer de mama, pues los factores asociados no son ambientales y en su mayoría, la carga de factores para desarrollar este tipo de cáncer está en la parte hereditaria o genética, indicó Landívar, y agregó que todas las personas tienen una genética distinta, por lo que no se podría crear una sola vacuna para todos.

VARIABILIDAD. El médico recalcó que en estos casos se debe considerar lo que se llama la variabilidad genética, es decir, que no todos los pacientes responden igual al mismo medicamento, la misma vacuna, y hasta el mismo alimento. “Es importante que la ciudadanía entienda que si existirá en el futuro una vacuna para los cánceres, esta vacuna deberá ser desarrollada en base a la individualidad del tumor”, detalló.
Resaltó que en Europa existen laboratorios que extraen el genoma tumoral, es decir, se saca el contenido del material del tumor y sobre ese material se fabrican vacunas, pero son personalizadas y sumamente caras, que podrían bordear un millón de dólares.
En el caso de la vacuna experimental, es para prevenir el desarrollo del cáncer de mama triple negativo, por lo que las personas que tengan otros receptores (positivos o variados) deberán esperar otra vacuna, indicó Landívar.