Doce personas esperan poder ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Especialidades.

Esa es la realidad que vive esta casa de salud, donde además los 77 respiradores que hay están ocupados.
Mientras tanto, el número de casos confirmados de COVID-19 aumenta con el paso de los días, al igual que los pacientes con la enfermedad que se complican y deben ser internados.
Tito Nilton Mendoza, gobernador de Manabí, informó que estas personas se encuentran en el área de Emergencia esperando por un espacio en la UCI.
“Hay 12 pacientes esperando”, sostuvo.
Al ser consultado sobre las derivaciones a otros cantones, mencionó que la situación es difícil porque “todo el país está con las camas a full”.
Sobre el abastecimiento de medicina en el hospital, indicó que están en los procesos de contratación.
“No era solo un tema de stock de medicina, sino también de trámites burocráticos de los procesos de adjudicación”, sostuvo

PLANIFICACIÓN. Nelson Suárez, presidente del Colegio de Médicos de Manabí, indicó que la capacidad hospitalaria está al 100%.
“El año pasado, en la época más cruda que tuvimos en la pandemia llegó a haber 40 camas de terapia intensiva en el Hospital de Especialidades, actualmente tenemos 77 respiradores y todos están copados”, comentó.
Dijo que le preocupa que no se ha contratado más personal médico, pese a que hay más pacientes recibiendo tratamiento.
“Se trabaja con el mismo personal que está agotado física y moralmente. Existe una lista de espera, a pesar de haber duplicado el número de camas”, comentó.
Para Suárez, el confinamiento parcial no será de gran ayuda en el intento por frenar los contagios.
“El virus no es que no circula en las noches, el virus se transporta con las personas, que solo continuemos en el día circulando normalmente no hará que baje significativamente el número de contagiados o de muertes”, manifestó.

ESPERA. Juliana Delgado tiene a su abuelito de 84 años internado en el Hospital de Especialidades desde hace una semana.
La mujer contó que encontrar cama solo para hospitalización “fue todo un problema”, además mencionó que ha notado que los médicos están con exceso de trabajo.
“Patricia” tiene un familiar con COVID que aún no puede acceder a una cama en terapia intensiva.
“Está con una cánula de alto flujo para que resista, pero nos da miedo que le pase algo porque casi que hay que esperar que alguien muera para que haya cupo en la UCI”, narró.