De cinco a diez minutos será el tiempo de respuesta que tendrán las Fuerzas Armadas en interceptar las aeronaves no identificadas en el espacio que cubrirá el radar del cerro de Montecristi.

El operador del radar tendrá dos minutos para detectar e identificar la aeronave, verificar el plan de vuelo, ruta de vuelo, medios físicos y electrónicos que certifiquen que no se trata de una nave de tráfico no identificado, informó el teniente coronel Fernando Noboa, quien está a cargo de los trabajos en la cima del cerro.

Si la aeronave no es identificada, el operador pide una aeronave militar para que la identifique visualmente.
A la par de estas operaciones se coordinará con la Policía y Fiscalía para dar a conocer en qué lugar aterrizará la aeronave y realizar el debido proceso si fuera el caso de una narcoavioneta.

En varias comunidades de Montecristi se han descubierto once pistas clandestinas donde han aterrizado y despegado las narcoavionetas, han señalado las Fuerzas Armadas.
Según Noboa, con la instalación del radar cambiará esta situación.  

El oficial informó que la vía de dos kilómetros desde Toalla Grande hasta la cima del cerro está lista, pero aún falta sembrar árboles a orillas de toda esta carretera.
En el campamento hay 100 soldados que patrullan la zona para evitar cualquier conflicto.

Actualmente se trabaja adecuando las tres plataformas en un espacio de 2,5 hectáreas en la cima del cerro.
Todos estos trabajos quedarán listos a finales de diciembre, y trabajarán quince personas en esas instalaciones.
Una vez terminados los trabajos en Montecristi, el mismo equipo se trasladará hasta el cerro de San Isidro, en el cantón Sucre, a instalar el otro radar que también cubrirá el espacio aéreo de la provincia de Esmeraldas, informó el oficial.  

Luis Franco es miembro de un grupo de abogados que presentó un recurso de Amparo Constitucional en defensa del cerro de Montecristi.
Con la medida se busca detener la tala de árboles en el cerro para la instalación del radar.
Franco dijo que están a la espera de la decisión de la corte en Portoviejo.
Para Franco, se violaron todos los derechos constitucionales, ya que se actuó de una forma arbitraria por parte de las Fuerzas Armadas.
“Los militares venían trabajando desde junio, pero nunca informaron sobre ese proyecto y se tomaron el cerro por asalto, como si estuviéramos en guerra”, aseguró.

El Gobierno firmó el decreto 157, que declara a los cerros de Montecristi y San Isidro como áreas reservadas militares de defensa.