Con fe y devoción, fieles católicos participan de la misa de Domingo de Ramos en la catedral de Portoviejo.

Este año, debido a la pandemia, la celebración eucarística se da en medio de aforo reducido y sin aglomeraciones.

El Domingo de Ramos conmemora la entrada de Jesucristo en Jerusalén, dando inicio a la Semana Santa. Es el sexto domingo de Cuaresma.​

Quienes se dedican a la venta de ramos en las afueras de las iglesias por el Domingo de Ramos comentan que la acogida es baja, debido a que pocos feligreses acuden a la celebración eucarística.

Ricardo Pone, dijo que este año sacó 500 ramos a la venta, de los 2 mil que expendía antes del 2019. “Igual representa un ingreso porque el año pasado no hubo misa y no vendí”, manifestó.