Su sabor a mar, su abundante carne blanca, su textura “acamaronada”… de todo eso y más se habla cuando en el plato está servido el popular camotillo.

El camotillo frito es el plato de moda en los restaurantes ubicados frente a las playas de Manta.

Lleva algunos años conquistando paladares, y es para turistas nacionales y extranjeros, un plato típico considerado una delicia del mar manabita.

Carlos Valladares, propietario del restaurante La Corvina, en el Parque del Marisco de Tarqui, destaca que este pescado tiene como características principales su frescura y su sabor a camarón, pues se alimenta frente a las costas manabitas con larvas de camarón, asegura.

En la mañana los pescadores artesanales lo capturan con anzuelos y antes del mediodía ya está en los restaurantes siendo servido, recalca este empresario turístico de Manta.

Para él, hablar de camotillo es hablar del pescado de Manta. Aquí en Tarqui, en el Parque del Marisco, se le dio valor a este pescado que ahora es todo un orgullo de Manabí, dice.

El camotillo puede ser de hasta 40 centímetros de largo. Su cuerpo es alargado y su mandíbula bastante proyectada. Su color es gris-café. Su nombre científico es Diplectrum maximum.

Se encuentra desde el sur de California hasta Ecuador e incluso Perú. Vive en fondos de arena y lodo. Se lo pesca hasta 130 metros de profundidad. Valladares destaca que quien prueba el camotillo siempre querrá volver a comerlo.

Este pescado se puede hacer frito, ‘sudado’, estofado, encocado y en otras presentaciones muy sabrosas.