Dirigentes del movimiento indígena de Ecuador celebraron este lunes el Día del Agua, con una ceremonia ancestral celebrada en la ciudad andina de Cuenca, en la que se comprometieron a proteger los páramos como origen de la vida.

Los pueblos indígenas "hemos puesto en el centro del universo a la vida y no el dinero o poder", señaló el dirigente Yaku Pérez durante la ceremonia, en la que también se recordó a varios defensores de los páramos andinos del sur del país que han sido víctimas de la represión.
Yaku (Agua, en quichua) Pérez, que recientemente participó como candidato a la Presidencia de Ecuador por el movimiento indígena Pachakutik, presidió la ceremonia que también propugnó la protección de todas las fuentes naturales de agua del país.
En el encuentro, junto al río Tomebamba de Cuenca, el dirigente puso en evidencia la transformación cultural que ha sufrido la relación entre el hombre y el agua y mencionó que el líquido, en los últimos años, ha pasado "del cántaro a la botella plástica".
Pérez destacó sobre la apropiación del agua por parte de la industria y se preguntó si con este tipo de ejemplos "la humanidad está evolucionando o involucionando".
El dirigente campesino comparó el agua limpia que se consumía en el pasado en la Amazonía ecuatoriana, frente a los nuevos caudales y fuentes que se contaminan con las industrias petrolera y minera.
Pérez recordó que "hoy es el segundo día del año andino panamazónico" y que ayer, domingo, se celebró el equinoccio de primavera, fechas importantes en la cosmovisión indígena con su relación con la Pachamama (madre naturaleza, en quichua).
La ceremonia, que se celebró bajo los lemas "El agua es vida" y "El agua viene de lugares sagrados", estuvo amenizada con melodías andinas interpretadas por músicos campesinos de la región.
Con una vasija de barro llena de agua en sus manos, la dirigente campesina María Paute dijo en medio de la ceremonia: "Por esta agua sagrada, de la vida, la que nos alimenta, estamos aquí padre del universo".
Los rituales ancestrales de la ceremonia se centraron en una "chacana", una figura de la cosmovisión andina en forma de escaleras en cruz, dibujada en el piso con rosas y frutas en su centro.
También se rindió tributo a Andrés Durazno, uno de los defensores del agua que, según el dirigente, fue asesinado por su lucha, pero que su ejemplo ha inspirado a otros jóvenes de la zona para proteger los páramos andinos.
Yaku Pérez, finalmente, invitó a los ciudadanos a proteger los páramos de Kimsakocha y El Cajas, así como los ríos y demás fuentes de agua de la zona austral del país, y pidió impedir el ingreso de la minería en la región.
Pérez aprovechó la ceremonia para referirse a su participación en la primera ronda electoral del pasado 7 de febrero, cuando terminó tercero entre dieciséis postulantes, aunque él considera que hubo un supuesto fraude en su contra que le alejó de la segunda ronda o balotaje del próximo 11 de abril entre los dos más votados.
Pérez aseguró que, tras agotar varias instancias legales para exigir que la autoridad electoral permita un recuento de los votos, ha decidido aceptar el resultado que ubicó al progresista Andrés Arauz y al conservador Guillermo Lasso en la segunda ronda de votaciones.
Aseguró que, pese a insistir en que fue perjudicado, desde su posición "ha volteado la página" y ha decidido "no hacer críticas a los candidatos" finalistas.
Pérez mencionó que próximamente el movimiento Pachakutik y otras organizaciones sociales afines se reunirán para tomar una decisión sobre si apoyan a uno de los candidatos finalistas o se definen por el voto nulo en el balotaje.
"Yo voto nulo, yo voto nulo, yo voto nulo", gritaban por su parte varios de los acompañantes de Pérez.
El excandidato explicó que, tras ser relegado de la contienda electoral, ahora se dedicará a la música, a la defensa de los recursos naturales, al consejo político en su movimiento y a las labores del campo, como lo ha hecho desde niño junto a su madre. EFE