La crisis de la transportación urbana se refleja en los números. Ante el coronavirus, no solo debieron decidir que la mitad de la flota circule, sino que los usuarios disminuyeron.

Según datos de la Empresa Pública Municipal de Transporte Terrestre y Tránsito (EPMT), antes de la pandemia los buses llevaban a 250 mil pasajeros por día en Santo Domingo; ahora transportan a 140 mil, es decir casi la mitad (110 mil) dejaron de usar este medio de movilización.  

Por ello conductores y dueños de unidades no pueden reponerse ante las deudas y piden alguna compensación: “que se establezca el equilibrio financiero económico, que el Municipio o el Gobierno Nacional sea el que subsidie a través de focalización del combustible o algún otro subsidio”.

Iván Pallaroso, dirigente de Transmetro, dio a conocer que luego de que la semana pasada dialogaran con las autoridades, el alcalde Wilson Erazo envió un oficio al Gobierno pidiendo se analice una solución a la problemática.

Héctor Fiallo, gerente la EPMT, fue enfático en decir que “no tenemos que compensar algo que vino de afuera, no hemos provocado la falta de ingresos (del gremio del volante), esto es consecuencia de la pandemia y el alza del combustible responsabilidad del Gobierno”.

Precisó que están velando por la rentabilidad de la transportación y que en la reunión de la semana pasada los representantes de la transportación urbana no hicieron un pedido expreso de que se revise la tarifa, “la subida de la tarifa es lo último que se deba hacer… No creo que sea económicamente correcto ni políticamente correcto subir el pasaje”.

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