Cada 22 de abril se conmemora el Día de la Tierra, una fecha para reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestro planeta.

Y es que en los últimos años, la Madre Tierra ha mostrado su furia con grandes desastres, como incendios forestales (en el Amazonas y gran parte de Australia), tormentas y huracanes intensos y destructivos, sequías, tsunamis, terremotos y más.
Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), todos esos fenómenos son, de alguna u otra forma, efecto del comportamiento humano.
Además, la deforestación, la producción agrícola y ganadera a nivel industrial y la caza y comercio ilegal de especies exóticas, son algunos ejemplos de una economía que no es sostenible ni amigable con el medioambiente.

ORIGEN. La primera vez que se celebró el Día Internacional de la Madre Tierra (o simplemente Día de la Tierra) fue en 1970, cuando cerca de 20 millones de personas salieron a las calles de Estados Unidos para protestar contra los derrames de petróleo y la contaminación de los ríos.
Fue el evento más grande del planeta en ese momento y obligó a los gobiernos a tomar medidas concretas, incluida la aprobación de leyes ambientales y el establecimiento de agencias dedicadas al medioambiente.
Además de estos resultados concretos, el evento demostró cuánto se puede lograr cuando las personas se unen y exigen acción.
En la actualidad, el día sigue teniendo gran importancia. En 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que lo reconoce formalmente como el Día Internacional de la Madre Tierra.

PEQUEÑAS ACCIONES. El ingeniero ambiental Jorge Moreira dice que esta es una fecha para tener una “mayor conciencia ambiental” y ser más amigables con el planeta.
“La mejor manera de conmemorar este día es tener buenos hábitos y responsabilidades ambientales en nuestra rutina diaria. Debemos ser conscientes al consumir y desechar productos”, expresa.
Señala que las personas deben consumir alimentos orgánicos y la mejor forma de tenerlos es creando un huerto en casa. “La agricultura intensiva está dependiendo de los agroquímicos, los cuales son tóxicos para el consumo humano”, indica.
Además, recalca que es ideal manejar un correcto uso de desechos sólidos y comunes del hogar, y que cada miembro participe en esta actividad.
En cuanto al reciclaje, asevera que lo más importante es la “reducción de ciertos productos que usamos en casa”. Es decir, todos aquellos que tengan como materia prima el plástico, ya que esto se traduce en contaminación.
Destaca que hay que reutilizar varios productos en casa y, posteriormente, empezar con el proceso de reciclaje.
Moreira recomienda los padres eduquen a sus hijos para que tengan una mayor “conciencia ambiental”, para que ellos empiecen a hacer pequeñas acciones que beneficien al planeta, para así evitar un impacto en el cambio climático.