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Ellos también pasan por la crisis de los 50
Martes 08 Octubre 2019 | 04:00

La llamada Crisis de los Cincuenta puede pasarle a cualquier persona, pero parece ser que es más frecuente en los hombres.

 Así lo sostiene el psicólogo clínico Ángel García, quien menciona que ocho de cada diez hombres pasan por la también llamada crisis de la mediana edad. 

“Hay unos síntomas psicológicos asociados a esta crisis. Estos pueden ser principalmente depresión, alteraciones emocionales, irritabilidad frecuente y una pérdida de la autoestima”, indica. 
 Inmadurez.  Según García, desde la óptica psicológica esta crisis tiene que ver con inmadurez y una elaboración yoica (impulsos) no bien resuelta. 
En el caso de identificar una crisis de estas características, hay que tener en cuenta que se debe llevar una serie de pasos y procedimientos terapéuticos para que ésta no impacte de manera negativa en la persona y sea lo mas adaptativa posible, para la persona y su entorno. 
“Aparte de estos síntomas, existen algunas conductas típicas que suelen hacer los hombres a esta edad. Entre estas conductas estaría la de empezar a vestir de una manera mucho más juvenil, o la de apuntarse a un gimnasio, y muchos de ellos empiezan a tener relaciones fuera del matrimonio”, agrega García.
Según el profesional, estas conductas dejan ver claramente cuáles son las mayores preocupaciones en un hombre de cincuenta años. “Por un lado, el cambio que inevitablemente se va produciendo en su aspecto físico; y que tratan de evitar a toda costa. Y por el otro la pérdida de la masculinidad; o, mejor dicho, la pérdida de lo que ellos consideran que es la masculinidad”, acota. 
Desde el punto de vista médico y psicológico, a la crisis de los 50 se la llama, más apropiadamente, andropausia, menopausia masculina o crisis de la mediana edad. 
 
 Más. García indica que la crisis de la mediana edad puede provocar pérdida de interés, falta de competitividad, estrés familiar o depresiones agudas.
“La andropausia no afecta solo a la función sexual sino al plano anímico y emocional. El hombre empieza a sentir temor ante situaciones que antes eran rutinarias, sufre pérdida de energía y motivación, y se empiezan a cuestionar preguntas existenciales”, argumenta.
También sostiene que el envejecimiento de los propios padres intensifica el conflicto interior.
Su recomendación es que tomen terapias grupales, pues “ayudan emocionalmente y hacen que el hombre se sienta acompañado”.