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Vida & Tendencias
Estética
Los vellos encarnados son dolorosos y peligrosos
Miércoles 10 Abril 2019 | 04:00

Aunque afectan nuestra imagen física, su presencia puede ir más allá de la estética y traer ciertas consecuencias.

 Los vellos encarnados son un mal que afecta a muchas personas, sobre todo a hombres afroamericanos, según explica la clínica Mayo de Estados Unidos.

“Un vello encarnado es un vello afeitado o quitado con una pinza que vuelve a crecer debajo de la piel. Puede causar inflamación, dolor y pequeños bultos en la zona en la que se lo extrajo”, argumenta la institución.
Para Fausto Cedeño, dermatólogo, un vello encarnado puede representar una experiencia poco agradable.
“No solo hace que se inflame la zona de la piel afectada y que se vea mal, también genera un dolor fuerte debido a que la piel se incona”, menciona el profesional.
Cedeño aclara que, sin embargo, la presencia de un vello encarnado no es de preocupación a menos que sea algo constante.
“Si es algo que ocurre muy rara vez no pasa nada, pero si es constante y aparece en varias zonas de la piel, lo aconsejable es acudir a un profesional”, agrega.
 
Zonas afectadas. Los vellos encarnados aparecen principalmente en la zona de la barba, incluidos el mentón y las mejillas y, especialmente, el cuello. Pueden aparecer en el cuero cabelludo en el caso de las personas que se rasuran la cabeza. Otras áreas frecuentes en las que aparece vello encarnado son las axilas, la zona púbica y las piernas, indica la clínica Mayo. 
Los síntomas pueden variar o presentarse algunos al mismo tiempo.
Estos pueden ser protuberancias pequeñas, sólidas y redondeadas, lesiones pequeñas llenas de pus que parecen ampollas, oscurecimiento de la piel, dolor y picazón.
Las complicaciones que se pueden presentar con un caso crónico de vellos encarnados son infecciones bacterianas por rascarte; oscurecimiento de la piel; cicatrices permanentes.
 
Causas. La clínica Mayo añade que, “lo que  influye en la aparición de vellos encarnados es la estructura del propio vello y la dirección del crecimiento. Se cree que un folículo piloso curvado, que produce un vello rizado de manera muy apretada, favorece que el vello vuelva a entrar en la piel tras ser cortado y comenzar a crecer de nuevo. El afeitado crea bordes afilados en este tipo de vello, especialmente si está seco en el momento de afeitarlo”, precisa la institución.